InicioNacionales¿Qué significa realmente que República Dominicana alcanzó la meta Hambre Cero?

¿Qué significa realmente que República Dominicana alcanzó la meta Hambre Cero?

Hambre Cero en República Dominicana significa que menos del 2.5 % de la población enfrenta subalimentación crónica, según la FAO. El dato no implica que el hambre haya desaparecido ni que todas las familias coman adecuadamente.

Hambre Cero en República Dominicana representa un avance concreto: el país redujo por debajo del 2.5 % la proporción de personas que no consume habitualmente las calorías necesarias para llevar una vida activa y saludable.

Ese resultado permitió que la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) sacara al país del mapa mundial del hambre.

Sin embargo, alcanzar esta meta no significa que ninguna persona pase hambre, que todos los hogares puedan comprar alimentos suficientes o que haya desaparecido la inseguridad alimentaria.

¿Qué logró exactamente República Dominicana?

El indicador utilizado por la FAO se llama prevalencia de la subalimentación. Estima qué porcentaje de la población consume habitualmente menos energía alimentaria de la que necesita.

Para calcularlo, la organización considera datos como:

  • La cantidad de alimentos disponibles en el país.
  • El consumo promedio de calorías.
  • La distribución de los alimentos entre la población.
  • Las necesidades energéticas según edad, sexo y actividad física.

República Dominicana logró colocar este indicador por debajo del 2.5 %, el umbral mínimo utilizado por la FAO para identificar a los países que presentan niveles significativos de hambre crónica.

En palabras sencillas: la falta prolongada de alimentos dejó de afectar a una proporción considerable de la población según el estándar internacional.

Hambre Cero no significa que nadie pase hambre

La expresión puede generar una interpretación equivocada. Hambre Cero en República Dominicana no equivale a cero personas con hambre.

La FAO presenta como “menos de 2.5 %” los resultados inferiores a su límite mínimo de medición. Esto significa que todavía puede haber personas subalimentadas, aunque representen una proporción reducida de la población.

El promedio nacional también puede ocultar situaciones críticas en comunidades rurales, barrios vulnerables y hogares afectados por desempleo, enfermedades, emergencias o aumentos en los precios de los alimentos.

La manera más precisa de explicar el logro es esta: República Dominicana redujo el hambre crónica por debajo del umbral establecido por la FAO.

¿Hambre e inseguridad alimentaria son lo mismo?

No. Aunque están relacionadas, miden situaciones diferentes.

El hambre o subalimentación se refiere al consumo insuficiente de calorías durante un periodo prolongado.

La inseguridad alimentaria mide las dificultades de una persona o familia para acceder regularmente a alimentos suficientes, seguros y nutritivos.

Por ejemplo, una familia puede consumir las calorías mínimas necesarias y, al mismo tiempo:

  • Reducir la calidad de su alimentación.
  • Comprar menos carne, frutas o vegetales.
  • Depender de ayudas sociales para comer.
  • Preocuparse por quedarse sin alimentos.
  • Sustituir productos nutritivos por opciones más baratas.
  • Saltarse alguna comida durante momentos de dificultad.

Por eso, salir del mapa del hambre no significa que haya desaparecido la inseguridad alimentaria.

Tampoco significa que toda la población esté bien alimentada

Consumir suficientes calorías no garantiza una nutrición adecuada.

Una persona puede comer lo necesario en cantidad y presentar anemia, deficiencias de vitaminas, retraso en el crecimiento, sobrepeso u obesidad.

El indicador de subalimentación tampoco determina:

  • Si la dieta es saludable.
  • Si los alimentos tienen precios accesibles.
  • Si todas las familias comen tres veces al día.
  • Si existen diferencias entre provincias.
  • Si los niños reciben los nutrientes necesarios.
  • Si los hogares pueden mantener su alimentación sin ayuda estatal.

La meta alcanzada mide la disponibilidad y el consumo habitual de energía alimentaria, no toda la situación nutricional del país.

¿Cómo alcanzó el país la meta Hambre Cero?

El Gobierno y la FAO atribuyen el resultado a una combinación de mayor producción agropecuaria, crecimiento de los ingresos, asistencia social y coordinación entre instituciones públicas, productores y organismos internacionales.

Entre los programas vinculados al resultado figuran:

  • El Programa de Alimentación Escolar, que beneficia a 2.1 millones de estudiantes.
  • Aliméntate, con 1,490,000 hogares beneficiarios.
  • El Bono Gas, que alcanza a 1,300,000 hogares.
  • Los Comedores Económicos, con 180,000 raciones diarias.
  • El financiamiento agrícola a tasa cero.
  • La tecnificación de los sistemas de riego.
  • Las compras públicas a pequeños productores.
  • La entrega de títulos de propiedad en zonas rurales.

La producción agropecuaria nacional alcanzó 347 millones de quintales en 2025, un crecimiento de 5.6 % frente al año anterior, según las cifras presentadas por las autoridades.

¿Por qué el logro es importante?

Reducir la subalimentación por debajo del 2.5 % indica que el hambre crónica dejó de tener la extensión que registraba anteriormente en el país.

También demuestra que la producción de alimentos, el aumento de los ingresos y los programas sociales pueden generar resultados cuando funcionan de manera coordinada.

Pero este indicador no significa que República Dominicana haya cumplido por completo el Objetivo de Desarrollo Sostenible número 2.

La agenda internacional de Hambre Cero también incluye:

  • Eliminar todas las formas de malnutrición.
  • Garantizar acceso permanente a alimentos saludables.
  • Aumentar la productividad de los pequeños agricultores.
  • Promover sistemas de producción sostenibles.
  • Proteger la agricultura frente al cambio climático.

La prevalencia de la subalimentación es solo una parte de esa meta.

El reto será evitar un retroceso

El resultado puede cambiar si aumentan los precios, disminuyen los ingresos, se pierden empleos o los fenómenos climáticos afectan la producción agrícola.

Por esa razón, el país deberá mantener los programas sociales, fortalecer la agricultura familiar, mejorar el acceso al agua y vigilar el costo de una dieta saludable.

También tendrá que medir con mayor precisión cuáles comunidades y hogares continúan enfrentando dificultades para alimentarse.

Hambre Cero en República Dominicana es un avance importante, pero no representa el final del problema. El país salió del mapa mundial del hambre porque redujo la subalimentación por debajo del 2.5 %. El próximo desafío es garantizar que ese progreso llegue a todos los hogares y pueda mantenerse en el tiempo.