El país todavía registra más hijos por mujer que el promedio latinoamericano, pero la reducción sostenida de la fecundidad está transformando el modelo familiar dominicano.
Las familias numerosas en República Dominicana no han desaparecido, pero cada vez son menos frecuentes. El país pasó de registrar cerca de ocho hijos por mujer en 1950 a poco más de dos en la actualidad.
La transformación ocurrió progresivamente durante varias décadas, mientras las mujeres comenzaron a tener menos hijos y a retrasar la maternidad.
En 2024, República Dominicana registró una tasa de fecundidad estimada en 2.22 hijos por mujer, según los datos utilizados por la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL). La cifra supera el promedio regional de 1.8 y mantiene al país ligeramente por encima del nivel de reemplazo poblacional.
Sin embargo, estar por encima del promedio no significa que la tendencia dominicana sea diferente: en el país también están naciendo menos niños.
¿Qué significa tener una tasa de 2.22 hijos?
La tasa de fecundidad no indica que cada mujer dominicana tenga exactamente 2.22 hijos. Es una estimación de la cantidad promedio de hijos que tendría una mujer durante su vida si se mantuvieran los patrones de nacimientos observados en un período determinado.
El llamado nivel de reemplazo se sitúa alrededor de 2.1 hijos por mujer. Esa es la cantidad aproximada necesaria para que una población conserve su tamaño a largo plazo, sin tomar en cuenta los efectos de la migración.
Con una tasa de 2.22, República Dominicana permanece ligeramente por encima de ese nivel. En cambio, el 76 % de los países y territorios de América Latina y el Caribe ya se encuentra por debajo, de acuerdo con la CEPAL.
De ocho hijos a poco más de dos
Durante buena parte del siglo XX, las familias de cinco, seis o más hijos eran habituales en República Dominicana.
La Oficina Nacional de Estadística señala que la tasa dominicana se aproximaba a ocho hijos por mujer en 1950. Para 2020, había descendido hasta alrededor de 2.22.
La caída refleja uno de los cambios sociales más importantes experimentados por el país: formar una familia numerosa dejó de ser la norma y se convirtió en una decisión menos frecuente.
Actualmente, las estimaciones presentan pequeñas diferencias según la fuente y la metodología empleada. El Banco Mundial sitúa la tasa de 2024 en 2.22, mientras que la Oficina Nacional de Estadística muestra una estimación de 2.04.
Ambas mediciones conducen a la misma conclusión: República Dominicana se encuentra muy cerca del nivel de reemplazo y su fecundidad continúa disminuyendo.
Familias numerosas en República Dominicana: ¿por qué son cada vez menos?
No existe una sola explicación. La reducción de las familias numerosas en República Dominicana está relacionada con cambios económicos, educativos, laborales y culturales.
Entre los principales factores se encuentran:
- El aumento del costo de criar y educar a un hijo.
- La incorporación de más mujeres a la educación superior y al mercado laboral.
- El acceso a métodos anticonceptivos.
- La postergación del matrimonio y la maternidad.
- El crecimiento de la población urbana.
- La búsqueda de mayor estabilidad económica antes de tener hijos.
- Los cambios en las prioridades personales y profesionales.
Tener un hijo implica gastos de alimentación, vivienda, educación, salud y cuidados. Para numerosos hogares, ampliar la familia ya no depende únicamente del deseo de ser padres, sino también de la capacidad económica para sostenerla.
República Dominicana todavía supera el promedio regional
Pese al descenso, República Dominicana conserva una de las tasas de fecundidad más altas entre los países latinoamericanos incluidos en la comparación.
Haití encabeza el grupo con 2.63 hijos por mujer, seguido por Bolivia, Honduras, Paraguay y Guatemala. República Dominicana aparece con 2.22.
En el extremo contrario se encuentran Chile, con aproximadamente 1.14 hijos por mujer; Costa Rica, con 1.32; Uruguay, con 1.40, y Argentina, con 1.50.
La diferencia muestra que República Dominicana atraviesa la misma transición demográfica regional, pero se encuentra en una etapa menos avanzada que los países con las tasas más bajas.
¿Por qué importa que nazcan menos niños?
La reducción de la fecundidad no es necesariamente positiva o negativa por sí sola. Sus efectos dependerán de la capacidad del país para anticiparse y adaptar sus políticas públicas.
En el corto plazo, una menor cantidad de nacimientos puede reducir la presión sobre maternidades, escuelas y servicios destinados a la infancia. También puede permitir que las familias distribuyan más recursos entre menos hijos.
A largo plazo, la tendencia plantea otros desafíos:
- Menor crecimiento de la población trabajadora.
- Aumento proporcional de los adultos mayores.
- Mayor demanda de pensiones y servicios de salud.
- Cambios en la cantidad de estudiantes.
- Necesidad de ampliar los sistemas de cuidados.
- Mayor presión sobre la seguridad social.
República Dominicana todavía mantiene una población relativamente joven, pero la ONE advierte que avanza hacia el envejecimiento.
Esto significa que el país deberá prepararse para una estructura poblacional con menos niños, una proporción menor de jóvenes ingresando al mercado laboral y una cantidad creciente de adultos mayores.
Entonces, ¿se están acabando las familias numerosas?
Las familias numerosas en República Dominicana continuarán existiendo, especialmente en determinados territorios y grupos sociales. Lo que está desapareciendo es su condición de modelo familiar dominante.
La familia dominicana promedio es mucho más pequeña que la de generaciones anteriores y los datos indican que continuará reduciéndose.
El promedio de 2.22 hijos por mujer todavía coloca al país por encima de la media latinoamericana. Pero la comparación histórica cuenta la historia completa: República Dominicana pasó de cerca de ocho hijos a poco más de dos en menos de un siglo.
Las familias numerosas no se acabaron. Dejaron de ser lo habitual.

