EsquinaRD. El fútbol tendrá por primera vez una final con espectáculo de medio tiempo al estilo Super Bowl, y la FIFA decidió apostar por tres nombres capaces de mover fanáticos en prácticamente cualquier parte del planeta: Shakira, Madonna y BTS.
La final del Mundial 2026, pautada para el 19 de julio en el estadio MetLife de Nueva Jersey, no solo buscará coronar al nuevo campeón del mundo. También intentará convertirse en uno de los eventos de entretenimiento más vistos de la historia.
La combinación de música latina, pop y K-pop refleja el perfil global que persigue esta Copa Mundial organizada entre Estados Unidos, México y Canadá.
Un Mundial que apunta al entretenimiento total
La FIFA quiere que el torneo vaya más allá de los 90 minutos de juego.
Por eso incorporará, por primera vez en una final mundialista, un espectáculo musical de medio tiempo con artistas de alcance internacional y millones de seguidores alrededor del mundo.
Shakira llega con una conexión histórica con el fútbol. La artista colombiana participó en el Mundial de Sudáfrica 2010 y también protagonizó el espectáculo de medio tiempo del Super Bowl junto a Jennifer Lopez en 2020.
Madonna, por su lado, ya sabe lo que significa dominar escenarios deportivos masivos tras liderar el Super Bowl de 2012, mientras que BTS representa el fenómeno global del K-pop y una de las comunidades de fanáticos más activas del planeta.
Chris Martin estuvo detrás de la selección
La FIFA explicó que Chris Martin, vocalista de Coldplay, colaboró en la escogencia de los artistas que encabezarán el espectáculo.
Según se informó, la idea del show es reflejar la diversidad cultural que rodea actualmente al fútbol y conectar con audiencias mucho más amplias que las tradicionales.
“Es una oportunidad para mostrar lo increíbles que son todos los tipos de seres humanos”, expresó Martin durante un video promocional compartido en redes sociales.
El Mundial busca romper récords dentro y fuera de la cancha
La final de Qatar 2022 reunió más de 500 millones de espectadores en vivo y la FIFA espera superar ampliamente esa cifra en 2026 gracias al crecimiento del streaming y el impacto de los artistas invitados.
Además del partido, el espectáculo musical apunta a generar conversación global en redes sociales, atraer nuevos públicos y ampliar todavía más el alcance comercial del torneo.
Aunque muchos celebran la iniciativa, otros seguidores más tradicionales consideran que el fútbol no necesita elementos adicionales para mantener la emoción de una final mundialista.
La discusión ya empezó entre quienes ven el espectáculo como una evolución natural del entretenimiento deportivo y quienes creen que la esencia del fútbol podría diluirse con formatos inspirados en eventos estadounidenses.
Aun así, todo apunta a que la FIFA está decidida a transformar el Mundial en una experiencia cada vez más global, digital y cultural.
Y con nombres como Shakira, Madonna y BTS en el escenario, la final de 2026 promete convertirse en mucho más que un partido de fútbol.

