La racha de 12 derrotas consecutivas transformó el panorama de Miami, que pasó de pensar en reforzarse a considerar ofertas por su principal lanzador.
El posible cambio de Sandy Alcántara vuelve a ocupar el centro de la conversación en las Grandes Ligas. Hace apenas unas semanas, los Marlins tenían previsto conservar al dominicano y realizar movimientos puntuales para competir por la postemporada. Ahora, esa estrategia está en duda.
Miami acumula 12 derrotas consecutivas, la peor racha de su historia, y perdió el terreno que había ganado en la carrera por el Comodín de la Liga Nacional.
El desplome podría convertir a los Marlins en vendedores antes de la Fecha Límite de Cambios del 3 de agosto. Alcántara sería su pieza más valiosa para negociar.
El cambio de Sandy Alcántara parecía descartado
El 10 de julio se informó que Miami tenía la intención de mantener a Alcántara y reforzar estratégicamente su plantilla. El único escenario que podía modificar esos planes era un “colapso total”.
Ese escenario parece haberse producido.
Los Marlins pasaron de ocupar una posición favorable en la lucha por la postemporada a sufrir una racha que prácticamente borró sus posibilidades. La lesión del abridor Max Meyer también complicó las aspiraciones del equipo.
Aunque la organización no ha comunicado una decisión oficial, diferentes analistas consideran que Miami debería escuchar ofertas por Alcántara y aprovechar la demanda de lanzadores de calidad.
¿Por qué Sandy Alcántara sería tan atractivo?
El dominicano tiene tres elementos que aumentan su valor en el mercado: experiencia, capacidad para encabezar una rotación y un contrato que no termina al finalizar esta temporada.
Alcántara fue ganador del premio Cy Young de la Liga Nacional en 2022 y ha demostrado que puede trabajar una gran cantidad de entradas. Esa característica resulta especialmente importante para los equipos que buscan un abridor capaz de asumir partidos decisivos durante la postemporada.
Además, Miami controla su contrato para 2027 mediante una opción del equipo por US$21 millones, con una compensación de US$2 millones si decide no ejercerla.
Por eso no sería simplemente un refuerzo por algunos meses. El equipo que lo adquiera podría mantenerlo durante la siguiente temporada.
Miami podría obtener prospectos importantes
El mercado de abridores de alto nivel es limitado. Si los Marlins colocan oficialmente a Alcántara entre los jugadores disponibles, varios equipos contendientes podrían competir por adquirirlo.
Esa demanda permitiría a Miami solicitar una combinación de prospectos y jugadores jóvenes preparados para llegar próximamente a las Grandes Ligas.
La operación no necesariamente significaría comenzar otra reconstrucción prolongada. Los Marlins tienen varios jugadores bajo control contractual y podrían utilizar las piezas recibidas para intentar competir nuevamente desde 2027.
Esa es la decisión que debe tomar la gerencia: conservar a su principal lanzador para intentar recuperarse la próxima temporada o aprovechar su valor actual para fortalecer diferentes posiciones.
Cada derrota aumenta la presión
Miami no está obligado a cambiar a Alcántara. Su contrato le permite esperar hasta el receso de temporada o mantenerlo como líder de la rotación.
Sin embargo, la situación deportiva redujo los motivos para conservarlo durante el resto de 2026. Si los Marlins ya no tienen posibilidades reales de avanzar, el riesgo de mantenerlo debe compararse con la oportunidad de recibir una oferta importante.
MLB informó que el dominicano se ha convertido nuevamente en uno de los principales candidatos a cambiar de equipo después del desplome de Miami. Hasta ahora, se trata de una posibilidad y no de una negociación confirmada, según el reporte de MLB.com.
La conclusión es clara: hace unas semanas, cambiar a Sandy Alcántara parecía improbable. Después de 12 derrotas consecutivas, la pregunta ya no es descabellada.
Miami tiene hasta el 3 de agosto para decidir si mantiene al rostro de su rotación o aprovecha el mercado para acelerar su futuro.

