Este 2025 no es un año más en el calendario tech. En cuestión de días, dos gigantes —Apple y Meta— presentarán productos que prometen cambiar la forma en que trabajamos, nos comunicamos y hasta cómo vemos el mundo: el iPhone 17 y las primeras gafas inteligentes de Meta.
Y aunque parezcan lanzamientos lejanos, sus efectos pueden sentirse en tu bolsillo, en tu oficina y hasta en tu feed de redes sociales.
Meta Connect 2025: la apuesta por las gafas inteligentes
Los próximos 17 y 18 de septiembre, Meta presentará Hypernova (también llamadas Celeste), unas gafas de realidad aumentada con inteligencia artificial integrada.
Tendrán una pantalla en el lente derecho, un controlador en la muñeca con sensores gestuales y la capacidad de mostrar notificaciones, traducciones en vivo o respuestas rápidas sin necesidad de sacar el celular.
Fabricadas junto a EssilorLuxottica (los mismos de Ray-Ban), costarían unos US$800. ¿La promesa? Que dejes de depender tanto del teléfono y empieces a interactuar con el mundo a través de tu vista.
Apple “Awe Dropping”: el nuevo iPhone 17
Unos días antes, el 9 de septiembre, Apple subirá el telón en Cupertino con su evento “Awe Dropping”. El centro de atención será el iPhone 17, que llega en cuatro modelos: el básico, el Pro, el Pro Max y el ultradelgado iPhone 17 Air.
Entre las novedades:
• Pantallas OLED de 120 Hz.
• El nuevo chip A19 Pro con hasta 12 GB de RAM.
• Cámara frontal de 24 MP y traseras de hasta 48 MP con zoom mejorado.
• El modelo Air medirá apenas 5.5 mm de grosor, pensado para quienes buscan diseño ligero y minimalista.
Los precios irían desde US$899 hasta US$1,199 para el Pro Max.
¿Por qué importa?
Más allá de specs y fechas, estos lanzamientos reflejan un cambio profundo:
• Meta quiere que las notificaciones, la música y hasta las traducciones estén siempre frente a tus ojos, sin sacar el celular.
• Apple busca seguir dominando el bolsillo y la rutina, con un iPhone más rápido, delgado y poderoso que se integra a todo su ecosistema.
El 2025 será recordado como el año donde el debate no fue solo “¿qué celular tienes?”, sino “¿sigues mirando tu pantalla… o ya miras a través de ella?”.