EsquinaRD. – El Departamento de Justicia en EE. UU, junto con el FBI y otras agencias, descubrió una red que operaba mediante reclamos falsos al seguro médico. Básicamente, los acusados facturaron servicios, medicamentos o equipos médicos que:
Nunca fueron entregados a los pacientes.
No eran médicamente necesarios.
Se recetaban a cambio de sobornos y comisiones ilegales (kickbacks).
Los números del caso
324 acusados: Entre ellos hay médicos, enfermeras, dueños de laboratorios y otros profesionales de la salud.
US$14,600 millones: Es la cifra récord en reclamos fraudulentos que intentaron cobrar o cobraron al sistema (principalmente a Medicare y Medicaid).
Alcance: La operación cubrió varios estados, con focos importantes en Florida, Texas, California y Nueva York.
Los esquemas principales
Según la investigación, se utilizaron varias modalidades:
Telemedicina: Médicos que firmaban miles de recetas falsas para pacientes que nunca veían, a menudo después de una llamada telefónica de solo segundos.
Pruebas genéticas innecesarias: Convencían a ancianos de hacerse pruebas de ADN costosas para «prevenir el cáncer», que luego el sistema pagaba a precios inflados.
Tráfico de opioides: Una parte del fraude incluía la distribución ilegal de millones de pastillas adictivas, lo que agrava la crisis de salud pública por sobredosis.
¿Por qué es importante?
Es el operativo de este tipo más grande en la historia de EE. UU. no solo por el dinero, sino por el daño al sistema público. El Fiscal General destacó que este tipo de fraudes «roban directamente a los contribuyentes y ponen en riesgo la seguridad de los pacientes más vulnerables».

