InicioNacionalesLa violencia sigue entrando a los hogares: ¿Qué dice Unicef?

La violencia sigue entrando a los hogares: ¿Qué dice Unicef?

EsquinaRD. – La violencia contra niños, niñas y adolescentes en la República Dominicana no es un problema lejano ni aislado. Según datos presentados por Unicef, más del 63 % de los menores entre 1 y 14 años ha sido sometido a algún tipo de disciplina violenta dentro de su propio hogar.

La cifra fue revelada durante un diálogo nacional sobre la situación de los derechos de la niñez frente a las violencias, desarrollado con el apoyo de la Universidad Iberoamericana (Unibe) y la Red Nacional de Investigación sobre Violencia contra la Niñez y la Adolescencia.

Qué tipo de violencia enfrentan los niños

Unicef advierte que las formas más comunes de agresión siguen siendo:

  • el maltrato físico,
  • la disciplina humillante,
  • y la negligencia, prácticas que ocurren principalmente en el entorno familiar y que afectan directamente el desarrollo emocional, la salud mental y el ejercicio pleno de los derechos de la niñez.

Las cifras más duras

Los datos recopilados muestran un panorama preocupante:

  • 212 niños, niñas y adolescentes fueron víctimas de homicidios intencionales entre 2018 y 2022.
  • Solo en 2022, se registraron 33 homicidios de menores de edad.
  • Más de 3,400 niños y adolescentes tuvieron que ser acogidos en casas de protección entre 2018 y 2023, junto a mujeres víctimas de violencia.

Estas cifras confirman que la violencia intrafamiliar aumenta directamente el riesgo para la niñez.

El impacto en la salud

En el sistema de salud, las señales también van en aumento. Unicef reporta que los casos de maltrato físico en menores de cinco años crecieron cerca de un 45 % entre 2021 y 2022, una tendencia que refuerza la urgencia de actuar antes de que el daño sea irreversible.

El llamado desde la academia

Desde Unibe, su rectora Odile Camilo Vincent subrayó que no basta con datos aislados ni respuestas improvisadas.

La academia, afirmó, tiene la responsabilidad de producir evidencia sólida que ayude a construir políticas públicas reales y efectivas para proteger a la niñez.