Santo Domingo.- Durante años, vivir cerca de la cañada Juan Valdez en el sector Los Ríos significó convivir con la incertidumbre cada vez que llovía. Agua entrando a las viviendas, calles complicadas y familias en alerta formaron parte de una rutina que, según las autoridades, comienza a cambiar con el proceso de saneamiento que se ejecuta en la zona.
El director de la Corporación del Acueducto y Alcantarillado de Santo Domingo (CAASD), Fellito Suberví, aseguró que las inundaciones que durante más de tres décadas afectaron a residentes del entorno quedarán atrás con la intervención del afluente.

¿Por qué esta cañada se volvió un problema?
La cañada Juan Valdez forma parte de los puntos vulnerables donde las lluvias golpean con mayor fuerza a comunidades densamente pobladas. Cuando el agua no circula correctamente, el desborde impacta hogares, tránsito y calidad de vida.
A eso se suma un factor y es la acumulación de basura en los cauces y sistemas de drenaje.
La advertencia de Fellito Suberví
Suberví explicó que las obras ayudan, pero no resuelven solas si persisten malas prácticas en el manejo de desechos.
“No nos quejemos porque el Estado no limpia los imbornales. Vamos a poner esfuerzo para que no lo ensucien”, expresó.
También advirtió que materiales lanzados a cañadas e imbornales reducen la capacidad de respuesta de infraestructuras diseñadas para durar décadas.
Lo que cambia con el saneamiento
La intervención de una cañada no solo busca encauzar agua. También mejora seguridad, salud pública, movilidad y entorno urbano para las familias cercanas.
En sectores donde ya concluyeron trabajos similares, la CAASD asegura que no se reportaron inundaciones recientes tras las lluvias.

