Santo Domingo.- El terreno del Estadio Quisqueya Juan Marichal quedó visiblemente afectado luego de varios conciertos realizados en la instalación, una situación que encendió el debate sobre el cuidado de uno de los principales escenarios deportivos del país.
Imágenes y reportes posteriores a los eventos muestran una grama deteriorada, con zonas maltratadas y condiciones lejanas a las que presentaba semanas atrás, cuando el parque había sido preparado para compromisos deportivos.

¿Cómo impacta este daño al estadio?
El Quisqueya no solo funciona como sede de espectáculos. También recibe partidos y actividades deportivas que requieren un terreno en óptimas condiciones para garantizar seguridad, buen desempeño y una imagen adecuada del recinto.
Cuando la superficie se deteriora, el impacto va más allá de lo visual: obliga a nuevas inversiones, trabajos de recuperación y ajustes en la agenda del estadio.
La reacción de Kelvin Cruz
Ante ese panorama, el ministro de Deportes, Kelvin Cruz, rechazó lo ocurrido y marcó distancia con el manejo dado al terreno.
“Es inaceptable”, expresó al referirse a los daños registrados luego de una inversión estatal cercana a los 500 mil dólares para acondicionar la grama.
Lo que viene ahora
El funcionario informó que ya impulsa una reunión con los responsables del manejo de la instalación para revisar lo sucedido y establecer medidas.
“Estamos muy disgustados y ya gestionamos una reunión con los responsables. Aquí tiene que haber un régimen de consecuencias”, afirmó.
La comparación que hizo
Cruz también mencionó el caso del Estadio Félix Sánchez, donde se han celebrado eventos masivos sin daños significativos en sus áreas principales.
“Ahí está impecable. ¿Por qué? Porque cuando se quiere, se puede hacer bien. Entonces aquí también debe funcionar, con ese patronato o con otro”, expresó.

