Santo Domingo– Este miércoles cumplen seis meses del derrumbe del techo del Jet Set, la icónica discoteca donde una noche de música y alegría terminó en tragedia, dejando 236 personas fallecidas y más de 180 heridas.
Una noche que marcó la historia
El desastre ocurrió durante la tradicional “fiesta de los lunes”, cuando el merenguero Rubby Pérez, de 69 años, se presentaba en el escenario. El colapso del techo sepultó su actuación y apagó para siempre la música de un lugar que durante décadas había sido punto de encuentro para bailarines, artistas y turistas.
Entre las víctimas también estaban los expeloteros Octavio Dotel y Tony Blanco, la gobernadora de Montecristi, Nelsy Cruz, quien fue la primera en alertar al presidente Luis Abinader sobre la tragedia, el diseñador Martín Polanco, así como la ejecutiva Alexandra Grullón y su esposo Eduardo Guarionex Estrella.



Responsables bajo la lupa
Los propietarios del establecimiento, Antonio y Maribel Espaillat, fueron acusados de negligencia e irresponsabilidad por la Procuraduría General de la República, tras ignorar advertencias sobre fallas estructurales en el edificio. Aunque pagaron una fianza de 50 millones de pesos para obtener su libertad condicional, enfrentan cargos por tentativa de manipulación de testigos y falta de mantenimiento en la infraestructura.
Dolor y reclamo de justicia
A medio año del suceso, familiares de las víctimas mantienen su clamor por justicia y exigen mayor control en los locales de entretenimiento. En el lugar del siniestro, un mural con flores, fotografías y velones recuerda cada vida perdida y el deber de no repetir los errores que costaron tanto.La tragedia del Jet Set sigue siendo una herida abierta en la memoria colectiva de Santo Domingo, un recordatorio de que la seguridad nunca puede ser opcional cuando la vida depende de un techo.

