El Instituto Nacional de Tránsito y Transporte Terrestre (Intrant) realizó este miércoles una serie de evaluaciones médicas a los conductores de la Operadora Metropolitana de Servicios de Autobuses (OMSA), con el objetivo de garantizar que se encuentren en condiciones óptimas para desempeñar sus labores.
Las pruebas incluyeron exámenes antidopaje para detectar el consumo de sustancias ilícitas, así como controles de presión arterial y estudios para la detección de diabetes. La doctora Richel García, encargada de la Unidad Médica del Intrant, explicó que estos chequeos buscan asegurar que los choferes se encuentren en buen estado de salud y no representen un riesgo para los pasajeros ni para la seguridad vial.
El administrador general de la OMSA, Radhamés González, agradeció la iniciativa y reconoció la importancia de estas pruebas para garantizar un transporte público seguro. González también destacó el apoyo del director del Intrant, Milton Morrison, en la implementación de este tipo de evaluaciones médicas, señalando que deberían aplicarse de manera regular tanto en el transporte público como en el privado.
Opinión de los conductores y alcance de las pruebas
Varios conductores sometidos a los exámenes, entre ellos Cristian Jiménez, Pedro Medina y Alberto Almonte, expresaron su respaldo a la medida, resaltando que es una acción necesaria para garantizar la seguridad en las calles y evitar accidentes relacionados con el consumo de sustancias. En esta primera jornada, las pruebas antidopaje se realizaron de manera aleatoria a más de 50 choferes de distintas rutas de transporte público.
Con esta iniciativa, las autoridades buscan reforzar los estándares de seguridad en el transporte público, asegurando que los conductores cumplan con los requisitos de salud y seguridad. Se espera que este tipo de evaluaciones se mantengan y se extiendan a otras áreas del sector transporte en el futuro.