Azua. — La historia dominicana podría estar a punto de dar un giro importante. Un equipo internacional de arqueólogos, encabezado por la dominicana Kathleen Martínez, iniciará excavaciones en la zona de Pueblo Viejo, en Azua, con un objetivo tan ambicioso como simbólico, localizar los restos del cacique Enriquillo, una de las figuras más trascendentales de la resistencia indígena en América.
No se trata solo de una búsqueda arqueológica. Es un intento por reconectar al país con una parte esencial de su identidad.
Quién lidera el proyecto
Al frente de la investigación está Kathleen Martínez, arqueóloga dominicana de proyección internacional, conocida por dirigir investigaciones de alto rigor científico y por su enfoque respetuoso de la historia y el patrimonio.
Para esta misión, Martínez encabeza un equipo multidisciplinario e internacional, con especialistas en arqueología, historia, osteología y análisis científico, provenientes de distintos países y con experiencia en excavaciones complejas.
Por qué Enriquillo importa tanto


Enriquillo no fue un personaje menor. Fue el cacique taíno que lideró una de las resistencias indígenas más largas y organizadas contra el dominio colonial español en el siglo XVI.
Su lucha logró algo inusual para la época, un reconocimiento formal de derechos para su pueblo. Sin embargo, pese a su peso histórico, su paradero final sigue siendo un misterio.
Encontrar sus restos no sería solo un hallazgo arqueológico, sino un acto de memoria histórica y justicia simbólica.
Por qué Azua y Pueblo Viejo
Las excavaciones se concentrarán en las ruinas de Pueblo Viejo, una zona con alto valor histórico vinculada a los últimos años de vida de Enriquillo.
Investigaciones documentales previas y estudios históricos señalan este punto como uno de los lugares con mayor probabilidad de albergar restos relacionados con el líder taíno.
El trabajo se realizará siguiendo protocolos científicos y de conservación, con respeto absoluto al sitio y su contexto cultural.
Qué busca realmente esta excavación
Más allá de encontrar restos humanos, el proyecto persigue:
- Aportar evidencia científica a la historia indígena dominicana
- Revalorizar el papel de los pueblos originarios
- Fortalecer la identidad nacional desde la verdad histórica
- Abrir nuevas líneas de investigación académica y educativa
Es una excavación que mira al pasado, pero piensa en el futuro.
Un mensaje que va más allá de la arqueología
Este proyecto coloca a la República Dominicana en una conversación más amplia, la de los países que revisan su historia con honestidad, reconociendo a quienes fueron silenciados durante siglos.
Buscar a Enriquillo no es desenterrar el pasado por curiosidad. Es reconocer que nuestra historia no empezó con la colonia, y que todavía hay relatos pendientes de ser contados con dignidad.

