Washington. – A puertas cerradas y lejos de los reflectores, María Corina Machado y el presidente Donald Trump sostuvieron ayer jueves un encuentro en la Casa Blanca que, más allá del formato discreto, cargó un alto peso político y simbólico para Venezuela, Estados Unidos y el escenario internacional.
La líder opositora venezolana llegó alrededor del mediodía sin recibimiento protocolar frente a cámaras. La agenda incluyó “una conversación privada primero y un almuerzo después”, en un ambiente que describieron como positivo.
El Nobel como símbolo histórico



Durante el encuentro, Machado le presentó a Trump la medalla del Premio Nobel de la Paz, que recibió en diciembre, como un gesto de reconocimiento político y simbólico.
“Le dije: ‘Hace 200 años, el general Lafayette le entregó al presidente una medalla con la cara de George Washington a Simón Bolívar, que siempre atesoró. Justo 200 años después, la gente de Bolívar le está devolviendo a Washington una medalla en reconocimiento’”, explicó.
Agregó que se trataba de “una profunda expresión de gratitud por el invaluable apoyo del presidente Trump y de los Estados Unidos al pueblo venezolano en esta lucha decisiva por nuestra independencia y la restauración de la soberanía popular”, destacando el valor histórico del gesto.
El Comité Nobel había aclarado previamente que el galardón no es transferible, pero Machado precisó que lo “presentó” como símbolo, no como cesión formal.

Trump confirma el gesto
Horas después, el propio Trump confirmó el encuentro en su red Truth Social:
“Fue un gran honor para mí conocer hoy a María Corina Machado, de Venezuela. Es una mujer maravillosa que ha pasado por muchísimo. María me entregó su Premio Nobel de la Paz por el trabajo que he realizado. Un gesto maravilloso de respeto mutuo. ¡Gracias, María!”
Un mensaje directo a los venezolanos
Tras la reunión, Machado se dirigió a un grupo de venezolanos congregados en las afueras de la Casa Blanca y dejó una frase que marcó el tono político del encuentro: “Sepan que contamos con el presidente Donald Trump para la libertad de Venezuela”.
Luego se trasladó al Capitolio, donde fue recibida por legisladores demócratas y republicanos. A su salida, ofreció detalles sobre la conversación sostenida con el mandatario estadounidense.

Lo que Machado vio en Trump
“Me impresionó mucho lo claro que está. Cómo conoce la situación de Venezuela, cómo le importa lo que está sufriendo el pueblo de Venezuela. Y yo le aseguré que la sociedad venezolana está unida. Más del 90% de los venezolanos queremos lo mismo, queremos vivir con libertad, con dignidad, con justicia. Queremos a nuestros hijos de vuelta en casa. Y que para que eso ocurra, tiene que haber democracia y libertad”, afirmó.
Añadió además: “Pueden tener la seguridad de que el presidente Trump está comprometido con la libertad de todos los presos políticos de Venezuela y con la libertad de todos los venezolanos”.
Un contexto político complejo
La visita de Machado ocurrió semanas después de la operación militar estadounidense en Caracas, que terminó con la detención de Nicolás Maduro y Cilia Flores, trasladados a Nueva York para enfrentar cargos por narcotráfico.
Pese al encuentro, la Casa Blanca reiteró que Trump mantiene su posición sobre el liderazgo político en Venezuela. La portavoz Karoline Leavitt afirmó que el mandatario considera que Machado no tiene el respaldo interno suficiente para asumir el gobierno en este momento.
“Es una postura realista y no ha cambiado”, sostuvo, aunque reconoció que Trump valoró la reunión como “una conversación buena y positiva, porque ella es una voz verdaderamente notable y valiente para muchos venezolanos”.
Mensaje al Congreso de EE.UU.
Ante legisladores en el Capitolio, Machado insistió en que Venezuela puede convertirse en un aliado estratégico de Estados Unidos.
“Lo que está ocurriendo en este momento es histórico, no solo para el futuro de Venezuela, sino para el futuro de la libertad en el mundo. Yo soy solo una de millones de venezolanos determinados a recuperar la libertad, la justicia y la democracia para nuestro país”, expresó.
También fue contundente al afirmar: “Delcy Rodríguez es parte del régimen”, y cuestionó la posibilidad de inversión en un país donde “no existe un poder judicial independiente y no se respeta la propiedad privada”.
Un encuentro que trasciende la fotoLa reunión Machado–Trump no definió liderazgos ni anuncios inmediatos, pero dejó claro que Venezuela sigue siendo un tema central en la agenda global, con implicaciones políticas que van mucho más allá de sus fronteras y que mantienen en vilo a la región y al mundo.

