Fuente: Agencia EFE
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha solicitado al Congreso la eliminación de 4,900 millones de dólares en fondos de ayuda internacional, una medida que no solo tensiona la política interna norteamericana, sino que también amenaza con un impacto devastador en millones de personas alrededor del mundo.
El anuncio que pone en jaque al Congreso
La Casa Blanca comunicó este viernes que los recortes afectarían directamente a programas del Departamento de Estado y de la Agencia de Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID).
Los demócratas, por su parte, han advertido que aceptar tal propuesta sería inaceptable, lo que aumenta las probabilidades de un cierre del gobierno federal (“shutdown”) a partir del 30 de septiembre.
USAID, el blanco principal de los recortes
De los 4,900 millones, supuestamente unos 3,200 millones están destinados a la USAID, la agencia humanitaria más importante del mundo, presente en alrededor de 120 países con programas de salud, asistencia de emergencia y desarrollo.Trump ya había reducido su alcance desde que volvió a la Casa Blanca, llegando incluso a desmantelarla formalmente y absorberla dentro del Departamento de Estado.
Consecuencias globales de un recorte humanitario
La medida no es solo un ajuste contable. Un estudio internacional publicado en julio alertó que el colapso de los financiamientos estadounidenses para ayuda internacional podría provocar más de 14 millones de muertes adicionales de aquí a 2030, un tercio de ellas en niños.
En otras palabras, la política de “Estados Unidos primero” puede significar vidas en juego en los lugares más vulnerables del planeta.
“EE. UU. primero”, pero ¿a qué costo?
La Casa Blanca justificó la decisión con el lema: “El presidente Trump siempre pondrá a EEUU primero”. Sin embargo, el debate de fondo es si esa visión nacionalista debería imponerse por encima de compromisos internacionales que han definido a Estados Unidos como actor global en materia de cooperación y ayuda humanitaria.