EsquinaRD. – La música latina está de luto. Este sábado falleció a los 75 años el trombonista, compositor y productor Willie Colón, una de las figuras determinantes en la historia de la salsa.
Nacido el 28 de abril de 1950 en el Bronx, Nueva York, de ascendencia puertorriqueña, Colón se abrió paso desde muy joven con un sonido potente y una identidad clara. Su trombón no solo marcó melodías, impuso carácter. Fue parte esencial del movimiento que consolidó la salsa como fenómeno cultural en las décadas de los 60 y 70.
Su vínculo con Fania Records resultó clave en la expansión internacional del género. Desde ese sello ayudó a construir una propuesta musical que llevó el ritmo de los barrios latinos de Nueva York a los grandes escenarios del mundo.
Uno de los capítulos más trascendentales de su carrera fue la alianza con Héctor Lavoe. Juntos grabaron producciones que hoy son referencia obligada, como El Malo y Cosa Nuestra. Aquella combinación de trombón agresivo y voz callejera definió el pulso de la llamada salsa brava.
Temas como Idilio y Gitana confirmaron su capacidad de reinventarse, conectando con distintas generaciones sin perder esencia.
Más allá del escenario, Colón también se desempeñó como productor, arreglista y figura activa en asuntos sociales en Estados Unidos. Su legado no se mide solo en éxitos, sino en influencia, ayudó a moldear la identidad sonora de un género que hoy es patrimonio cultural del Caribe y América Latina.
La salsa despide a uno de sus arquitectos. Su trombón queda en la memoria colectiva.

