Santo Domingo. Las remesas enviadas por la diáspora dominicana mantuvieron su ritmo de crecimiento al iniciar el año. En enero de 2026 entraron al país US$982.8 millones, un 5.0 % más que en el mismo mes de 2025, según informó el Banco Central de la República Dominicana.
El dato confirma que estos envíos siguen siendo un soporte clave para miles de hogares, con impacto directo en consumo, inversión familiar y apoyo a sectores vulnerables.
¿De dónde llega la mayor parte?

Estados Unidos continúa como principal origen: 79.4 % de las remesas formales de enero salieron de ese país.
El Banco Central explica que el desempeño económico estadounidense ha influido en este comportamiento. En enero, la tasa de desempleo allá se ubicó en 4.3 %, ligeramente menor que en diciembre (4.4 %). Además, el sector servicios —donde trabaja gran parte de la diáspora— sumó 19 meses consecutivos de expansión, según el índice PMI no manufacturero.
Otros países también aportaron:
- España: 7.3 %
- Italia: 1.5 %
- Haití y Suiza: 1.4 % cada uno
- También se registran envíos desde Canadá y Francia.
¿A qué provincias llegan más?

Casi la mitad de las remesas recibidas en enero se concentraron en el Distrito Nacional (48.9 %), Santiago: 10.2 % y Santo Domingo: 7.1 %. En conjunto, 66.2 % de las remesas se reciben en zonas metropolitanas.
El Banco Central mantiene su proyección de crecimiento interanual de 3.5 % para 2026, incluso con la entrada en vigor del gravamen de 1.0 % a ciertos envíos desde Estados Unidos.
Según la entidad, el impacto sería mínimo porque el impuesto aplica solo a envíos en efectivo y no a transferencias bancarias o digitales. Además, destaca que la diáspora dominicana presenta alto nivel de bancarización y que más de la mitad cuenta con naturalización, lo que facilita procesos de reembolso.
Estudios del Centro de Estudios Monetarios Latinoamericanos señalan que ese costo representa una porción marginal del ingreso salarial de los dominicanos en el exterior.
Lo que proyecta el Banco Central para 2026
Las estimaciones apuntan a que las remesas podrían cerrar el año en torno a US$12,200 millones.
También se espera que la inversión extranjera directa supere los US$5,000 millones, junto a ingresos por turismo y exportaciones.
Estos flujos ayudan a sostener la estabilidad cambiaria. Al 31 de enero de 2026, el peso dominicano se había depreciado apenas 0.2 % frente al dólar respecto a diciembre de 2025.
Las reservas internacionales cerraron enero en US$13,959.6 millones, equivalentes al 10.6 % del PIB y suficientes para cubrir 4.9 meses de importaciones, niveles por encima de los umbrales recomendados por el FMI.
El Banco Central reiteró que mantiene vigilancia constante sobre el entorno internacional para preservar la estabilidad de precios y del mercado cambiario en el país.

