El deporte dominicano siempre se ha contado en jonrones, cuadrangulares y estrellas de Grandes Ligas. Pero esta vez, el eco no viene desde un estadio de béisbol, sino desde Portugal: Pablo Rosario acaba de fichar con el FC Oporto, uno de los clubes más grandes de Europa, y con ello abre un capítulo histórico para el fútbol criollo.
Del Caribe a la élite europea
A sus 27 años, Rosario firmó un contrato por 3,75 millones de euros tras dejar al OGC Niza de Francia. El mediocampista defensivo, nacido en Ámsterdam de padres dominicanos, inició su carrera en el PSV Eindhoven y desde entonces no ha dejado de escalar en el competitivo fútbol europeo.
Con su llegada al Oporto, Rosario no solo suma un nuevo reto deportivo, sino que coloca a la República Dominicana en un escenario impensado: la Champions League.
Lo que significa para Dominicana
Aunque Rosario ha vestido la camiseta de Países Bajos en selecciones juveniles y mayores, su sangre dominicana lo convierte en motivo de orgullo para la diáspora. En un país donde el béisbol lo es todo, ver un apellido criollo en un club como el Oporto es un recordatorio de que el talento dominicano también puede brillar en el fútbol global.
El desafío en Oporto
El técnico Sérgio Conceição lo espera como un refuerzo clave para dar solidez al mediocampo. Rosario llega con la misión de aportar liderazgo, experiencia y trabajo defensivo en un club que siempre pelea por títulos en Portugal y que cada año se mide con los gigantes europeos.
Pablo Rosario no viene a cambiar la historia del béisbol, pero sí a sumar un nuevo capítulo al deporte dominicano. Su fichaje con el Oporto demuestra que, poco a poco, la bandera tricolor comienza a aparecer en canchas donde antes parecía imposible.
👉 Y aunque los ojos del país seguirán mirando hacia los estadios de Grandes Ligas, Rosario acaba de abrir un camino en el fútbol europeo que puede inspirar a toda una nueva generación.