Puerto Rico.- El baloncesto latino pierde a una de sus figuras más emblemáticas. José “Piculín” Ortiz falleció la madrugada de este martes a los 62 años, luego de enfrentar un cáncer colorrectal.
La información fue confirmada por la Federación de Baloncesto de Puerto Rico, que detalló que el exjugador estaba ingresado en el Hospital Ashford, en San Juan, desde el pasado 1 de mayo, acompañado de su familia.
Qué pasó
Ortiz murió a las 04:03 GMT, tras varios días bajo atención médica. Durante ese proceso estuvo junto a su esposa, Sylvia Ríos, su hija Neira y otros familiares cercanos.
Su partida genera reacciones en el mundo deportivo, donde era reconocido no solo por su talento en la cancha, sino también por su liderazgo dentro y fuera del juego.
Una carrera que cruzó fronteras
‘Piculín’ no fue un jugador cualquiera. Representó a Puerto Rico en cuatro Juegos Olímpicos: Seúl 1988, Barcelona 1992, Atlanta 1996 y Atenas 2004, consolidándose como uno de los rostros más constantes del baloncesto boricua a nivel internacional.
También llegó a la NBA, luego de ser seleccionado en el puesto 15 del draft de 1987 por Utah Jazz, equipo con el que jugó durante dos temporadas.
Su carrera en Europa fue igual de destacada. Pasó por equipos como el CAI Zaragoza, Real Madrid, Barcelona, Unicaja Málaga y otros clubes del continente, logrando títulos y dejando impacto en varias ligas.
Más que números, un referente
Además de su paso por Estados Unidos y Europa, Ortiz también jugó en Grecia y Venezuela, ampliando su legado en el baloncesto internacional.
Su nombre forma parte del Salón de la Fama del Baloncesto Internacional, un reconocimiento que resume el peso de su trayectoria.

