InicioCulturaGuerra de Restauración: ¿qué pasó el 16 de agosto de 1863?

Guerra de Restauración: ¿qué pasó el 16 de agosto de 1863?

Cada 16 de agosto se celebra en la República Dominicana el Día de la Restauración, una guerra que involucró a hombres valientes que resistieron a que República Dominicana vuelva a ser colonia de España.

Todo inició en marzo de1861, cuando el general Pedro Santana anunció que la República Dominicana, dejaba de existir como nación y pasaría a ser nueva vez colonia española, en calidad de provincia. Este hecho histórico es conocido hoy en la historia como La Anexión a España.

El General Santana no contaba con el apoyo de la mayoría de los ciudadanos dominicanos, y lo que a él le parecía la mejor “solución” fue el mayor error político que pudo cometer.

Este desacuerdo, en gran parte de la población dominicana, que ya había pasado por 22 años de posesión extranjera, desató lo que hoy se conoce como la Guerra de Restauración, una rebelión que duró dos años, en la recuperación de los pueblos dominicanos.

Previo a la Guerra

Diferentes acontecimientos marcaron la independencia definitiva dominicana. Los esfuerzos de los nacionalistas dominicanos de ir restaurando pueblo por pueblo su país, influyeron en gran medida el desenlace que respondía a deseos independentistas.

A pesar de que la Guerra de Restauración cumplió su objetivo de recuperar la soberanía nacional en 1963. Antes hubo algunas proclamaciones que fueron cruciales para el desenlace de esta revolución.

Como la ocurrida en mayo 2 de 1861, en la que el General José Contreras organizó un contingente en la Ciudad de Moca, para enfrentar a las tropas españolas establecidas en ese territorio. Lograron pronunciarse en contra de la anexión, aunque posteriormente fue frustrada por los secuaces de Santana y los nacionalistas fueron encarcelados.

Otra revuelta que también marcó la guerra fue la Revolución de la Regeneración Dominicana, en junio de ese mismo año, encabezada por Francisco del Rosario Sánchez, José María Cabral y Pedro Alejandrino Pina.

Año de la Guerra

Hubo tres acontecimientos que llevaron a los nacionalistas a luchar por la recuperación de la soberanía nacional con la que lograron su objetivo. La primera fue el 3 de febrero en Neiba, encabezado por Cayetano Velásquez y otros nacionalistas, luego 21 y 23 en Guayubín y Sabaneta y finalmente 24 en Santiago de los Caballeros.

Finalmente, el 16 de agosto en 1863, un grupo de 14 hombres con deseos independentistas, encabezados por José Cabrera, Santiago Rodríguez, Benito Monción y Pedro Antonio Pimentel, quienes desde Haití estaban gestionando apoyo para un levantamiento que pondría fin a este período de anexión, plantaron nueva vez la bandera tricolor en el Cerro de Capotillo y gritaron el eslogan “Viva la República Dominicana”. Este acontecimiento fue conocido como “El Grito de Capotillo”, el inicio de la Guerra de la Restauración Dominicana que le devolvió la soberanía Nacional.

Durante y después de la guerra

Fue un domingo, ese 16 de agosto que marcó la historia en el inicio de la Guerra de Restauración que se desarrolló en el Cerro de Capotillo, hoy Distrito Municipal de Dajabón. Desde ese día la resistencia de los nacionalistas en otros puntos del país dio como resultado la hasta la fecha independencia nacional definitiva.

Guayubín: En esta demarcación se dio el primer combate entre tropas españolas y los dominicanos, encabezados por Santiago Rodríguez, José Cabrera, Benito Monción y Juan Antonio Polanco, logrando sacar a los comandos españoles de toda la línea del noroeste.

Los restauradores se establecieron en Santiago de los Caballeros, donde también lograron la rendición de las tropas españolas en septiembre de ese mismo año. Este fue el combate más largo del pueblo que duró aproximadamente 14 días.

En Santiago también establecieron el Centro de Operaciones de la Jefatura Política y Militar, donde posteriormente establecieron el Gobierno Restaurador y crearon el acta de nacimiento o manifiesto de la Segunda República, que exponía las razones de la revolución. Reconquistando así, por segunda vez, la soberanía nacional.

Al combate se sumó Gregorio Luperón, junto a los compatriotas dominicanos intentaron establecerse en Santo Domingo, mientras los españoles querían retomar Santiago. Ninguno logró su objetivo.

Miles de muertes después y tras varios combates, los combatientes españoles y los nacionalistas restauradores llegaron a un acuerdo, conocido como el “Pacto el Carmelo”, mediante el cual los españoles retirarían sus tropas del país y República Dominicana volvería a restaurar su independencia.

Fue un largo trayecto, manchado de sangre, pero impulsado por el deseo patriótico de quienes quería volver a vivir en un país libre, soberano e independiente.