El 5 de marzo de 2012, en El Cairo, los revolucionarios egipcios irrumpieron en la sede de la policía secreta del Servicio de Investigaciones de Seguridad del Estado (SSI), conocida por su brutalidad. Entre los documentos hallados, encontraron menciones a un software llamado FinFisher, utilizado para piratear dispositivos y espiar las comunicaciones. Este software tenía la capacidad de acceder a cuentas de Skype, que en ese entonces era considerado uno de los métodos de comunicación más seguros gracias a su cifrado de extremo a extremo.
Skype: Pionero en el cifrado de extremo a extremo
Lanzado en 2003, Skype prometió privacidad y seguridad sin precedentes para sus usuarios, ofreciendo llamadas protegidas con cifrado de extremo a extremo. Esto significaba que solo el remitente y el receptor podían escuchar las llamadas, haciendo que la tecnología fuera casi impenetrable a los piratas informáticos y espías.
Antes de Skype, Phil Zimmermann creó el software Pretty Good Privacy (PGP) en los años 90, que permitía cifrar correos electrónicos y archivos. Sin embargo, PGP era complejo y no estaba integrado en las aplicaciones de uso diario. Skype, al incorporar cifrado de extremo a extremo de manera sencilla, llevó esta protección al alcance de millones de usuarios en todo el mundo, convirtiéndose en un pionero en la seguridad digital.
El éxito de Skype no fue bien recibido por todos. A lo largo de los años, diversos gobiernos buscaron formas de burlar su cifrado. En Italia, la policía postal solicitó la creación de un software espía para interceptar las llamadas de Skype, mientras que en China, la versión local de Skype permitía a los espías acceder a las comunicaciones.
En 2008, Citizen Lab descubrió que Skype había sido modificado para permitir el espionaje chino, y años más tarde, filtraciones de Edward Snowden revelaron que Microsoft, propietario de Skype, había facilitado a la Agencia de Seguridad Nacional (NSA) el acceso a las comunicaciones de los usuarios.
El cierre de Skype y su legado perdurable
Aunque Skype será cerrado el 5 de mayo de 2025, su impacto sigue siendo profundo. Hoy en día, aplicaciones como iMessage, WhatsApp, Signal y Facebook Messenger utilizan cifrado de extremo a extremo por defecto, gracias al legado que Skype dejó en el campo de la privacidad digital.
El cierre de Skype marca el fin de una era, pero también destaca cómo las innovaciones de la plataforma sobre seguridad y cifrado han transformado las comunicaciones digitales, haciendo el mundo más seguro frente a la vigilancia masiva.