InicioSaludNi ayuno ni sobreentreno: ¿Qué hacer para volver a la rutina tras...

Ni ayuno ni sobreentreno: ¿Qué hacer para volver a la rutina tras Año Nuevo?

EsquinaRD. –  El Año Nuevo suele dejar señales claras en el cuerpo como inflamación, retención de líquidos, digestión pesada y cansancio general. Nada raro. Son efectos comunes tras días de comidas abundantes, menos agua y horarios desordenados.

Tras las fiestas, muchas personas caen en ayunos extremos o entrenamientos agotadores. Especialistas en ejercicio y salud coinciden en que estas medidas no ayudan, solo suman estrés físico, más fatiga y frustración innecesaria al inicio del año.

Los hábitos saludables no se rompen en una semana. Se construyen con tiempo y constancia. Aceptar que diciembre relaja rutinas permite retomar enero con cabeza fría, sin autoexigencias exageradas ni la sensación de empezar desde cero.

Agua y sueño, lo básico que funciona

La hidratación vuelve a ser clave después de brindis y sal. Beber entre dos y tres litros de agua al día ayuda al cuerpo a eliminar excesos y recuperar equilibrio. Dormir al menos siete horas seguidas favorece la digestión y regula el apetito.

Reordenar la cocina marca la diferencia. Priorizar frutas, verduras frescas y comidas sencillas reduce elecciones impulsivas. Congelar sobras y planificar platos básicos permite volver a una alimentación consciente sin caer en dietas rígidas ni productos “detox”.

La regla que sí se sostiene

Si la mayoría de las comidas son saludables y el movimiento es constante, los excesos puntuales no pesan a largo plazo. El bienestar no va de prohibiciones, va de elecciones repetidas con intención.

Legumbres, cereales integrales, semillas, verduras de hoja verde y frutas con piel ayudan a desinflamar, mejorar el tránsito intestinal y recuperar la sensación de ligereza. No hacen magia, pero sí trabajo constante y efectivo.

La vuelta al ejercicio pide calma. La primera semana sirve para recuperar el hábito, no para romper marcas. Caminatas diarias, actividad moderada y algo de fuerza ayudan a reactivar el metabolismo sin llevar el cuerpo al límite.