La República Dominicana inició la implementación de su pasaporte electrónico, un avance institucional que fortalece la protección de la identidad ciudadana y coloca al país en un grupo reducido de naciones con altos estándares de seguridad documental y validación internacional.
Este paso no se limita a la incorporación de tecnología. Refleja una decisión de Estado orientada a modernizar servicios públicos, mejorar la experiencia del ciudadano y responder a exigencias globales en materia de seguridad, interoperabilidad y control migratorio eficiente.
Desde EsquinaRD valoramos este proceso como una señal clara de fortalecimiento institucional. Un documento más seguro, con vigencia alineada a estándares internacionales y servicios complementarios, impacta directamente la movilidad, la confianza internacional y la protección de los dominicanos dentro y fuera del territorio.
El desafío ahora radica en una implementación ordenada, transparente y accesible. La modernización sólo cumple su propósito cuando llega con eficiencia a la gente. Garantizar continuidad, información clara y servicio digno será clave para consolidar este avance en beneficio del interés público.

