El cambio en el proceso para obtener la licencia de conducir marca un giro importante en la forma en que el país evalúa a quienes salen a las calles al volante. La decisión del Instituto Nacional de Tránsito y Transporte Terrestre (Intrant) de volver a la prueba práctica como requisito obligatorio busca responder a una realidad de que conducir no se aprende frente a una pantalla, se demuestra en la vía.
Durante años, los simuladores funcionaron como herramienta de evaluación. Ahora pasan a ser un apoyo pedagógico, no un sustituto del examen real. El nuevo enfoque exige que cada aspirante muestre sus habilidades en condiciones concretas de manejo, una medida que apunta a elevar el nivel de preparación de los conductores.
República Dominicana enfrenta una de las tasas más altas de accidentes de tránsito en la región. En ese escenario, la formación y la evaluación rigurosa de los conductores se convierten en piezas clave dentro de cualquier estrategia de seguridad vial.
El nuevo protocolo mantiene el examen teórico y la charla obligatoria de educación vial, elementos esenciales para comprender normas, señales y responsabilidades en la vía. También incorpora a los conductores de motocicletas dentro del esquema de prueba práctica, un paso relevante si se considera el peso que tienen las motocicletas en las estadísticas de accidentes.
La medida no llega sola. Forma parte de una reforma más amplia del sistema de licencias que incluye documentos con mayor seguridad, verificación digital mediante código QR y la futura implementación de la licencia por puntos, un mecanismo que busca sancionar de manera progresiva las infracciones reiteradas.
El desafío no termina en el examen. La verdadera transformación dependerá de que las normas se cumplan, de que las sanciones se apliquen y de que la educación vial se mantenga como política permanente.
Volver a evaluar a los conductores en condiciones reales es un paso lógico. La meta ahora es que esa exigencia se traduzca en calles más seguras y en una cultura de conducción más responsable.

