Higüey.- El “Operativo Altagraciano Conciencia por la Vida 2026″ cerró con una señal clara de que la prevención funcionó. Durante el despliegue coordinado por el Centro de Operaciones de Emergencias (COE), se logró reducir el impacto de incidentes viales en una zona de alta concentración de personas, gracias a control, monitoreo y respuesta rápida.
Entre el 20 y el 21 de enero, el operativo registró solo seis accidentes de tránsito, una cifra contenida si se toma en cuenta la alta movilidad y la magnitud del evento religioso. De esos accidentes, dos involucraron motocicletas, uno un autobús, uno un carro, una yipeta y un peatón.
Control antes que reacción
Casi 4,000 asistencias viales y 498 atenciones médicas fueron realizadas. El enfoque estuvo en ordenar el tránsito, prevenir riesgos y atender rápido, evitando que situaciones menores escalaran.
Instituciones como Intrant y Digesett reforzaron inspecciones, fiscalizaciones y monitoreo constante en vías clave, especialmente en accesos y salidas hacia Higüey y zonas cercanas.

Seguridad visible, resultados reales
La Digesett realizó 1,335 fiscalizaciones, reteniendo vehículos y motocicletas que incumplían la ley, una acción que impacta directamente en la reducción de accidentes. Menos imprudencia en las vías se traduce en menos emergencias.
Los servicios de salud y emergencia atendieron casos puntuales, sin colapsos hospitalarios. Se reportaron 74 atenciones hospitalarias en la región Este y 231 asistencias de salud dentro del perímetro del operativo, principalmente por presión arterial, hipoglicemia y crisis respiratorias.
La Defensa Civil y la Comisión Militar y Policial sumaron cientos de asistencias, incluyendo apoyo a personas extraviadas, accidentes y traslados sanitarios.
Un dato que importa
Durante el operativo se registró una sola persona fallecida por accidente de tránsito, fuera del dispositivo de seguridad. Un dato que, aunque lamentable, confirma que la presencia preventiva salvó vidas dentro del perímetro protegido.
Además, 20 personas extraviadas, entre niños y adultos mayores, fueron localizadas y entregadas a sus familiares, cerrando ciclos de angustia con final positivo.
Más de 30 instituciones trabajaron de forma articulada, desde ministerios y cuerpos de seguridad hasta organismos de salud, rescate y apoyo comunitario. Cuando la coordinación funciona, los resultados se sienten en la calle.

