A partir de este martes, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha puesto en marcha los aranceles del 25% sobre los productos provenientes de México y Canadá, como prometió hace semanas. Esta medida entró en vigor justo después de la medianoche, y ha causado bastante revuelo, tanto en los mercados como en las relaciones comerciales de América del Norte.
¿Por qué esta medida?
Trump decidió implementar estos aranceles después de que los acuerdos con estos dos países no llegaran a buen puerto. Durante su discurso en la Casa Blanca, el presidente fue claro: “No queda espacio para México ni para Canadá”. Aseguró que no seguiría esperando más tiempo para que ambos países llegaran a un acuerdo. Con esta medida, busca presionar a sus socios comerciales para mejorar las condiciones del comercio hacia y desde Estados Unidos.
Reacción de Canadá y México
Desde Canadá, el primer ministro Justin Trudeau no tardó en responder y anunció que su país también impondría aranceles del 25% a productos estadounidenses, comenzando con un valor de 30,000 millones de dólares. Este es solo el primer paso, ya que en las próximas semanas las medidas se ampliarán a un total de 155,000 millones de dólares en productos de Estados Unidos.
Por su parte, desde México, la presidenta Claudia Sheinbaum dejó claro que su país no se quedará callado ante esta medida. Aseguró que “México tiene que ser respetado” y que su nación no aceptará subordinación.
Los mercados reaccionan
El anuncio de los aranceles tuvo un impacto inmediato en los mercados financieros. Los tres principales índices bursátiles de Estados Unidos, como el Dow Jones, S&P 500 y Nasdaq, registraron caídas significativas tras la confirmación de la medida. Los analistas advierten que la guerra comercial podría afectar tanto a las economías de los países involucrados como a la economía global.
Para Canadá, esta es una «amenaza existencial», según lo afirmó su ministra de Exteriores, Melanie Joly. La preocupación principal es el impacto que los aranceles tendrán sobre los miles de empleos en su país. En México, la situación también es delicada, ya que los aranceles afectan productos clave como automóviles y productos agrícolas, lo que podría perjudicar a varias industrias importantes.
China también entra al juego
No solo Canadá y México están involucrados en esta ronda de aranceles. Los Estados Unidos también impusieron un arancel del 10% a las importaciones provenientes de China. En respuesta, China ha reaccionado imponiendo aranceles de entre el 10% y 15% a productos estadounidenses como pollo, trigo y algodón, entre otros.
¿Qué significa esto para el futuro?
Con estos aranceles, Trump no solo está alterando las relaciones comerciales con sus vecinos más cercanos, sino que también está poniendo a prueba la estructura de acuerdos comerciales que había prevalecido por décadas en América del Norte. Los países afectados ya están preparando sus propias medidas de retaliación y están dispuestos a pelear para proteger sus economías.
Los analistas y gobiernos de Canadá, México y China siguen de cerca los efectos de esta guerra comercial. Lo cierto es que el impacto de estos aranceles podría sentirse en muchos aspectos de la vida cotidiana, desde los precios de los productos importados hasta la estabilidad económica a largo plazo.
(BBC Mundo)