La Habana / Washington. – En medio de una crisis cada vez más tensa en Cuba, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, volvió a subir el tono y dejó una frase que encendió el debate internacional: será “un gran honor” para él “tomar Cuba”.
Durante un intercambio con la prensa en el Despacho Oval, Trump insistió en que la isla atraviesa un momento de debilidad extrema. “Creo que puedo hacer lo que quiera con ella”, afirmó. “Es una nación muy debilitada en este momento”.
Qué está pasando con Cuba ahora mismo
El contexto no es menor. Cuba enfrenta una de sus crisis más complejas en años:
- Falta total de combustible desde hace meses
- Apagones prolongados que superan las 20 horas diarias
- Escasez de alimentos y transporte
- Protestas en distintas zonas del país
Este lunes, la situación energética llegó a un punto crítico con un apagón total tras la desconexión del sistema eléctrico nacional, según la Unión Eléctrica.
La combinación de carencias y malestar social ha provocado protestas, incluyendo cacerolazos y hechos más graves como el incendio de una sede del Partido Comunista en Morón, calificado por el Gobierno como vandalismo.



Lo que ha dicho Trump en las últimas semanas
Las declaraciones no son aisladas. En semanas recientes, Trump ha repetido varias ideas clave sobre Cuba:
- La define como una “nación fallida”
- Asegura que está “cerca del colapso”
- Ha sugerido intervenir “de manera amistosa”
- Ha planteado aprovechar su crisis energética
También destacó el potencial económico del país, turismo, clima y ubicación, lo que, según él, la convierte en un territorio atractivo.
Negociaciones en curso: lo que se sabe
Mientras sube el tono público, por otro lado ya existen conversaciones entre ambos países.
El propio presidente cubano, Miguel Díaz-Canel, confirmó que su Gobierno está en diálogo con Washington para discutir el futuro de la isla.
Según reportes del diario The New York Times, negociadores estadounidenses habrían puesto sobre la mesa condiciones políticas, incluyendo cambios en el liderazgo cubano.
De acuerdo con esas versiones, el escenario quedaría en manos de las autoridades cubanas para decidir los siguientes pasos.
Qué busca Estados Unidos
Más allá del discurso, hay varios objetivos claros en juego:
- Presionar cambios políticos en la isla
- Reducir la influencia del modelo actual
- Impulsar reformas económicas
- Lograr la liberación de presos políticos
Además, la estrategia también tiene un componente interno: mostrar resultados concretos ante la opinión pública estadounidense.
Las reformas que evalúa Cuba
Frente a la presión, el Gobierno cubano ya da señales de apertura.
Entre las opciones que se manejan está permitir mayor participación económica de cubanos en el exterior, especialmente en Estados Unidos, facilitando inversiones privadas y propiedad de negocios.
Sería un giro importante para una economía históricamente cerrada.
Las declaraciones de Trump elevan la tensión, pero el desenlace dependerá de lo que ocurra en la mesa de diálogo y de cómo evolucione la situación dentro de la isla.

