EsquinaRD. – Perú vuelve a cambiar de mando. El Congreso destituyó este martes al presidente interino José Jerí, a menos de dos meses de las elecciones generales, en un nuevo episodio de la prolongada inestabilidad política que vive el país andino desde 2016.
Con 75 votos a favor, 24 en contra y 3 abstenciones, el Legislativo decidió apartarlo del cargo tras las investigaciones abiertas en su contra por presuntas reuniones reservadas con empresarios chinos vinculados a contratos estatales y posibles irregularidades en designaciones dentro del Gobierno.
Pierde el Congreso, pierde la Presidencia
Jerí ocupaba la jefatura del Estado de manera interina por su condición de presidente del Congreso, luego de la destitución de Dina Boluarte en octubre pasado. Al ser removido como titular del Parlamento, automáticamente quedó fuera de la Presidencia.
En medio del debate, su partido, Somos Perú, intentó frenar la medida proponiendo que el proceso se realizara bajo la figura de vacancia presidencial, que requería una mayoría calificada. La propuesta no prosperó.
Apoyo que se evaporó
Sectores conservadores que inicialmente respaldaron su llegada al poder retiraron su apoyo tras las revelaciones que derivaron en una investigación fiscal por presunto tráfico de influencias. El único bloque que votó en conjunto en defensa de Jerí fue el fujimorismo.
El mandatario no acudió al pleno durante la sesión decisiva. Permaneció en el Palacio de Gobierno mientras el Congreso sellaba su salida.
Ascenso y caída en tiempo récord
La carrera política de Jerí fue vertiginosa. Llegó al Congreso en 2021 como suplente del expresidente Martín Vizcarra y, en pocos años, pasó de legislador poco conocido a dirigir el Parlamento y luego asumir la Presidencia interina.
Aunque centró su discurso en el combate al crimen organizado, su imagen comenzó a deteriorarse tras conocerse encuentros privados con empresarios extranjeros, uno de ellos en circunstancias que levantaron sospechas.
Ahora, el Congreso deberá elegir un nuevo titular este miércoles. Quien asuma la presidencia del Legislativo se convertirá de inmediato en jefe de Estado encargado hasta el 28 de julio, cuando tome posesión la próxima autoridad electa en las urnas.
Perú suma así su octavo cambio presidencial en menos de una década, en un escenario político que sigue marcado por la incertidumbre.

