EsquinaRD.- Mientras muchas personas piensan en retiro, descanso o vida tranquila después de los 80, el médico australiano John Levin decidió empezar una etapa completamente distinta: convertirse en padre nuevamente.
Su historia ha recorrido medios internacionales y redes sociales por una razón difícil de ignorar. Levin tuvo a su hijo cuando tenía 92 años y ahora, con 93, asegura que su gran meta es vivir hasta los 115 para acompañarlo hasta la adultez.
El caso ha generado sorpresa, admiración y también debate en distintas partes del mundo.
Una historia que comenzó con clases de mandarín
Levin, residente en Melbourne, conoció a Yanying Lu, profesora de chino de 37 años, luego de enviudar y decidir aprender mandarín.
Lo que inició como una relación académica terminó convirtiéndose en una historia sentimental que llevó a ambos a casarse en Las Vegas y formar una familia pese a la diferencia de edad de 56 años.
En 2024 nació Gabby, el hijo de la pareja, mediante un proceso de fecundación in vitro.
Desde entonces, ambos han compartido públicamente parte de su vida familiar y las críticas que han recibido.
“Cuando la conocí estaba en bancarrota; nuestra historia es de amor verdadero”, expresó Levin en declaraciones publicadas por The Herald Sun.
La meta que ahora lo impulsa
El médico asegura que su principal motivación actualmente es mantenerse saludable para acompañar el crecimiento de su hijo.
Según contó, lleva décadas siguiendo rutinas estrictas relacionadas con alimentación, bienestar físico y tratamientos antienvejecimiento.
Además de Gabby, Levin ya tiene diez nietos y una bisnieta, pero afirma que esta nueva etapa le devolvió un propósito distinto.
Una historia que divide opiniones
La noticia rápidamente se volvió viral porque toca temas que generan mucha conversación: longevidad, fertilidad, diferencias de edad y los límites biológicos de la paternidad.
Mientras algunos consideran que la historia representa una muestra de vitalidad y libertad personal, otros cuestionan los desafíos físicos y emocionales que implica criar un hijo a una edad tan avanzada.
También ha reabierto discusiones sobre cómo los avances médicos y reproductivos están cambiando conceptos tradicionales relacionados con la familia y la edad.
Más allá de la viralidad
En medio del debate, lo cierto es que la historia de John Levin refleja cómo la vida moderna continúa rompiendo esquemas que hace algunos años parecían imposibles.

