InicioInternacionalesLíderes progresistas condenan uso de la fuerza en Venezuela

Líderes progresistas condenan uso de la fuerza en Venezuela

América Latina.- Gobiernos de línea progresista y de izquierda democrática alzaron la voz contra la operación militar anunciada por Estados Unidos en Venezuela, alertando que el uso de la fuerza rompe el derecho internacional, amenaza la soberanía y pone en riesgo la estabilidad regional.

Brasil marca el tono

El presidente Luiz Inácio Lula da Silva calificó los bombardeos y la captura de Nicolás Maduro como una “afrenta gravísima” y un precedente altamente peligroso. Advirtió que revive los peores episodios de interferencia en América Latina y compromete la región como zona de paz.

Lula pidió a la ONU una respuesta vigorosa y reafirmó que Brasil apuesta por diálogo y cooperación, no por la fuerza, como camino para enfrentar la crisis.

Chile y México: legalidad primero

Desde Santiago, Gabriel Boric expresó preocupación y condena, reiterando la no intervención, la solución pacífica de controversias y la proscripción del uso de la fuerza como ejes del derecho internacional.

En México, Claudia Sheinbaum recordó que la Carta de la ONU prohíbe acciones contra la integridad territorial y la independencia política de los Estados, subrayando que esa ha sido la posición histórica de la política exterior mexicana.

Uruguay y Colombia llaman a desescalar

Uruguay reafirmó su apego al multilateralismo y al derecho internacional, mostrando inquietud por la escalada y evitando respaldar acciones militares unilaterales.

En Bogotá, Gustavo Petro manifestó profunda preocupación por explosiones y actividad aérea inusual. Rechazó cualquier acción que ponga en riesgo a civiles y anunció medidas preventivas en la frontera colombo-venezolana, con diplomacia activa y verificación objetiva.

Bolivia sube el tono

El presidente Luis Arce condenó de forma categórica la intervención y calificó la captura de Maduro como un atentado sin precedentes contra la autodeterminación. Pidió acción inmediata de la ONU para evitar consecuencias incalculables.

Arce sostuvo que la operación responde a intereses estratégicos y lamentó el quiebre del compromiso de la CELAC (2014) de preservar a América Latina y el Caribe como Zona de Paz, reiterando solidaridad con el pueblo venezolano.

Mensaje regional

Las reacciones dibujan una postura mayoritaria, respeto a la soberanía, defensa del derecho internacional y salidas diplomáticas. El bienestar regional queda en juego mientras el continente exige freno y legalidad.