Tokio.- La primera ministra de Japón, Sanae Takaichi, instó a Irán a buscar una “solución diplomática” tras la escalada militar iniciada el sábado por Estados Unidos e Israel contra la república islámica.
Durante una sesión parlamentaria, la mandataria fue directa: «A Irán, Japón pide una solución diplomática que incluya negociaciones, y que abandone su desarrollo de armas nucleares y sus ataques a los países cercanos, contribuyendo a la inestabilidad en la zona».
Tokio también subrayó la necesidad de que Washington y Teherán retomen el diálogo para evitar una mayor expansión del conflicto.
Protección a ciudadanos japoneses
Takaichi aseguró que su gobierno está activando medidas para resguardar a sus nacionales en la región y garantizar la seguridad de rutas aéreas y marítimas.
El ministro de Exteriores, Toshimitsu Motegi, informó que no se han reportado víctimas japonesas hasta el momento y confirmó que hay unos 200 ciudadanos de Japón en Irán. En total, se estima que alrededor de 7,700 japoneses se encuentran en distintos países de la zona.
El gobierno evalúa posibles planes de evacuación si la situación se agrava.
La operación y sus consecuencias
Estados Unidos e Israel lanzaron el sábado la operación denominada Furia Épica, según el Pentágono. La ofensiva provocó la muerte del líder supremo iraní, Alí Jameneí, y de parte de la cúpula militar del país.
De acuerdo con la Media Luna Roja iraní, los ataques han dejado al menos 201 muertos y 747 heridos en Irán.
La respuesta iraní incluyó bombardeos sobre Tel Aviv, Jerusalén y bases estadounidenses en la región. En Israel se reportan al menos 10 fallecidos. Además, tres militares estadounidenses murieron y cinco resultaron heridos en un ataque iraní.
Un conflicto que podría prolongarse
Aunque el nuevo liderazgo iraní ha expresado disposición a dialogar con el presidente Donald Trump, el mandatario estadounidense afirmó que la operación continuará “hasta que se alcancen todos los objetivos” y anticipó que podría extenderse hasta cuatro semanas.
En este escenario de alta tensión, Japón apuesta por la diplomacia como única salida viable para evitar una desestabilización mayor en la región.

