InicioInternacionales¿Espionaje con aves? Rusia prueba chips cerebrales en palomas para misiones especiales

¿Espionaje con aves? Rusia prueba chips cerebrales en palomas para misiones especiales

Moscú.- Un proyecto científico que parece sacado de la ciencia ficción está generando inquietud dentro y fuera de Rusia. Investigadores vinculados a un instituto universitario dirigido por Katerina Tíjonova, hija menor del presidente ruso Vladímir Putin, trabajan en la implantación de chips cerebrales en palomas para controlarlas a distancia y utilizarlas como biodrones.

La información fue revelada por el portal independiente Meduza, que detalla que el experimento se encuentra aún en fase de laboratorio, pero con planes de ampliar su alcance operativo.

Para qué se usarían estas “palomas biodron”

El desarrollo está a cargo de la start-up tecnológica Neiry Group, donde colaboran científicos del Instituto de Inteligencia Artificial asociado a la Universidad Estatal de Moscú.

Según la empresa, las palomas serían utilizadas para:

  • inspeccionar instalaciones industriales,
  • vigilar zonas sensibles o militares,
  • apoyar operaciones de búsqueda y rescate.

La compañía asegura que su enfoque es “pacífico”, aunque reconoce que proyecta vuelos controlados de decenas de kilómetros, lo que ha encendido alarmas sobre posibles usos duales del sistema.

Cómo funciona el experimento

El método consiste en implantar electrodos directamente en el cerebro del ave, capaces de enviar estímulos eléctricos que influyen en su movimiento.

Las palomas utilizadas en las pruebas:

  • llevan un cable visible conectado a la cabeza,
  • cargan una pequeña mochila con batería solar,
  • y portan una cámara en el pecho para transmitir imágenes.

Los electrodos han sido patentados por la empresa y están diseñados para recibir órdenes externas.

Quiénes están detrás del proyecto

Entre los directivos de Neiry Group figura Mijaíl Lébedev, profesor universitario adscrito al instituto que dirige Tíjonova. Además, el laboratorio especializado en interfaces neuronales invasivas es encabezado por el biólogo Vasili Popkov, quien ya había participado en pruebas similares con roedores.

En cuanto al financiamiento, el proyecto cuenta con respaldo de:

  • organizaciones supervisadas por el propio Estado ruso,
  • y una fundación vinculada al magnate del metal Vladímir Potanin.

Las dudas éticas y científicas

Aunque la empresa afirma cumplir protocolos éticos y de seguridad animal, no ha detallado cuántas palomas participan ni cómo se evalúa el impacto a largo plazo de las intervenciones cerebrales.

Expertos citados por Meduza cuestionan:

  • la viabilidad real del sistema,
  • el limitado avance científico en el control neuronal de animales,
  • y la falta de transparencia en el desarrollo del proyecto.