El bloque conservador formado por la Unión Cristianodemócrata (CDU) y su ala bávara, la Unión Socialcristiana (CSU), obtuvo la primera mayoría en las elecciones alemanas, con más del 28% de los votos, según los pronósticos de las cadenas de televisión públicas ZDF y ARD
El líder de la CDU, Friedrich Merz, se mostró optimista tras los resultados y, con un tono decidido, señaló: «Hemos ganado estas elecciones al Bundestag. El mundo no espera y tampoco nos espera a nosotros, ni a largas y difíciles negociaciones de coalición». Con estas palabras, Merz se posiciona como el próximo canciller de Alemania, aunque será necesario un proceso de negociación para formar un gobierno estable.
Retos para formar coalición
Aunque la CDU ha logrado una victoria, no obtuvo la mayoría absoluta en el Parlamento, ya que se requieren 316 de los 630 escaños. Por esta razón, Merz se ve obligado a negociar una coalición para alcanzar el gobierno. En declaraciones a la cadena Phoenix, el líder conservador señaló que espera tener el gobierno formado a más tardar en Semana Santa de 2024.
Tensiones internacionales y desafíos internos
El nuevo canciller se enfrentará a una serie de retos internacionales, como la relación con la administración de Donald Trump en Estados Unidos y el conflicto de Ucrania, que sigue sin solución. Además, Merz tendrá que abordar la recesión económica en Alemania, la primera economía de Europa. En el ámbito interno, el líder conservador ha condicionado las negociaciones de coalición a un pacto en migración, proponiendo medidas más estrictas que incluyen fomentar las deportaciones y reforzar las fronteras contra la inmigración irregular.
A pesar de su victoria, la CDU tendrá que negociar con otros partidos para formar una coalición. La ultraderecha, representada por Alternativa para Alemania (AfD), ha sido la gran sorpresa en los comicios, logrando cerca del 20,4% de los votos, convirtiéndose en la principal fuerza de oposición en el Bundestag. La candidata a canciller de AfD, Alice Weidel, expresó que su partido está dispuesto a entrar al gobierno, aunque Merz descartó una coalición con ellos.
El Partido Socialdemócrata y Los Verdes: Nuevos aliados potenciales
El Partido Socialdemócrata (SPD), que ha registrado el peor resultado desde 1890, con solo entre el 16,3% y el 16,4% de los votos, parece haber perdido influencia. El actual canciller en funciones, Olaf Scholz, admitió que no participará en un gobierno liderado por la CDU, ni en las negociaciones para formar una coalición. Por otro lado, Los Verdes, que ocuparon el cuarto lugar en las elecciones, han expresado su disposición para asumir responsabilidades en el futuro gobierno. Robert Habeck, su candidato, destacó que el partido está dispuesto a formar parte del nuevo Ejecutivo.
La Izquierda se mantiene como opción marginal
En cuanto a La Izquierda, el partido obtuvo más de un 8% de los votos, pero está descartado como socio para una posible coalición, debido a sus diferencias con los partidos conservadores.
Con los resultados aún frescos, Alemania se enfrenta a una serie de negociaciones políticas que definirán la estructura del gobierno en los próximos años. Friedrich Merz, con el apoyo de su bloque conservador, liderará la formación de un nuevo gobierno que podría traer consigo cambios significativos en la política interna y exterior del país.
(DW Español)