Washington / Caracas.- Estados Unidos anunció que asumirá la administración de Venezuela de manera temporal, mientras se organiza una transición política. El mensaje llegó directo y sin rodeos, con una narrativa de control, reconstrucción y promesas de orden institucional tras la captura de Nicolás Maduro.
Control, reconstrucción y promesas
El presidente estadounidense afirmó: “Estados Unidos va a manejar a Venezuela”, explicando que un grupo designado tomará decisiones para “asegurarnos de que se haga bien”. Insistió en que la meta es estabilizar el país y atender a la población afectada por la crisis prolongada.
Washington colocó el foco en el petróleo. “Vamos a reconstruir la infraestructura petrolera”, dijo, detallando que serán “miles de millones de dólares” financiados por empresas energéticas que luego “van a ser reembolsados”, con la promesa de restablecer el suministro y reactivar la economía.
Fuerza, riesgos y línea dura
Ante preguntas sobre presencia militar estadounidense en venezuela, la respuesta fue frontal: “Bueno, no nos asusta hacerlo si tenemos que hacerlo”. Reconoció que “anoche tuvimos fuerzas en tierra allí” y aseguró que no se trató de una acción simbólica, sino de una operación real y peligrosa.
El mandatario subrayó el riesgo del operativo: “Pudimos haber perdido a mucha gente anoche” y remarcó que no fue en vano. “Si tenemos que volver a actuar, lo haremos”, sostuvo, reiterando que el país “va a ser manejado de manera justa y ponderada”.
Justicia, transición y futuro político
Sobre el esquema de poder, indicó: “Ya se está haciendo”, con personas designadas que asumirán responsabilidades. “Durante un tiempo, las personas que están detrás de mí estarán a cargo” el secretario de Estado, Marco Rubio.,Respecto al calendario político, pidió paciencia. “Quiero que sea rápido, pero esto toma tiempo”, explicó, señalando que la infraestructura está deteriorada y peligrosa. La prioridad, dijo, será “atender las necesidades del país (Venezuela)” antes de cualquier proceso electoral.

