EsquinaRD. – El Gobierno de Cuba reaccionó con dureza a la decisión de Estados Unidos de imponer aranceles a cualquier país que venda o suministre petróleo a la isla, una medida que La Habana interpreta como un nuevo intento de asfixia económica.
Desde el gobierno cubano aseguran que esta acción busca cerrar por completo el acceso al combustible, un recurso clave para el funcionamiento del país y la vida cotidiana de su población.
“Un brutal acto de agresión”
La Cancillería cubana llevó su denuncia al plano internacional. En un mensaje público, el gobierno expresó: “Denunciamos ante el mundo este brutal acto de agresión”.
El canciller cubano, Bruno Rodríguez, también se pronunció directamente en redes sociales, señalando: “Condenamos en los términos más firmes la nueva escalada de EE.UU. contra Cuba. Ahora se propone imponer un bloqueo total a los suministros de combustible a nuestro país”.
El decreto y lo que implica, según Cuba
La medida fue formalizada mediante un decreto presidencial firmado por el presidente Donald Trump, en el que se justifica la decisión bajo el argumento de que Cuba representa un peligro para Estados Unidos.
Sin embargo, desde La Habana la lectura es otra. Rodríguez advirtió que esta política tiene un impacto directo sobre la población civil, al afirmar que busca: “someter a condiciones de vida extremas” a toda la población en la isla.
Por qué el combustible es clave
El acceso al petróleo es fundamental para:
- El transporte público y de mercancías
- La generación eléctrica
- Servicios básicos como hospitales y producción de alimentos
Por eso, Cuba considera que esta medida no es solo económica, sino que afecta directamente las condiciones de vida de millones de personas.
El contexto de fondo
Esta decisión se suma a una larga lista de sanciones y restricciones económicas impuestas por Estados Unidos a Cuba durante décadas, que el gobierno cubano define como un bloqueo, mientras Washington lo presenta como sanciones estratégicas.
Lo cierto es que, una vez más, el tema energético se convierte en un punto de alta tensión política y humanitaria entre ambos países.

