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Crisis política en Perú: seis de los últimos ocho presidentes no llegaron por elecciones

EsquinaRD. – En la última década, Perú ha tenido ocho presidentes. Solo dos fueron elegidos por voto popular. Los demás asumieron tras renuncias, vacancias o censuras aprobadas por el Congreso. La reciente salida de José Jerí, luego de apenas cuatro meses en el cargo, vuelve a evidenciar que la crisis política dejó de ser coyuntural y se volvió estructural.

La sucesión constante de mandatarios refleja un deterioro de la institucionalidad democrática y un desplazamiento del poder hacia el Congreso de la República del Perú, que hoy actúa como árbitro decisivo de la continuidad presidencial.

Un Congreso que define presidentes

La censura contra Jerí fue aprobada con 75 votos a favor, 24 en contra y tres abstenciones. Con ello, el Parlamento removió al cuarto presidente en menos de seis años.

La moción se sustentó en investigaciones fiscales y revelaciones públicas, entre ellas reuniones no registradas con el empresario chino Zhihua Yang —el llamado “Chifagate”— y presuntas irregularidades en contrataciones estatales. La Comisión de Fiscalización y el Ministerio Público abrieron diligencias que erosionaron la legitimidad del mandatario interino.

Diez años de renuncias y destituciones

La inestabilidad comenzó en 2018, cuando Pedro Pablo Kuczynski renunció antes de enfrentar una vacancia vinculada al caso Odebrecht.

En 2020, Martín Vizcarra fue destituido por incapacidad moral y posteriormente condenado por corrupción. Su salida desencadenó una crisis social que precipitó la breve gestión de Manuel Merino, quien renunció tras cinco días en medio de protestas.

El Congreso designó entonces a Francisco Sagasti para conducir la transición, priorizando la vacunación contra la COVID-19 y la organización de elecciones generales.

Del voto popular al quiebre institucional

El último presidente elegido democráticamente fue Pedro Castillo, en 2021. Su mandato estuvo marcado por investigaciones fiscales y un enfrentamiento constante con el Congreso. El 7 de diciembre de 2022 intentó disolver el Parlamento y gobernar por decreto. Fue destituido ese mismo día.

Tras su caída, Dina Boluarte asumió la presidencia. Su gestión enfrentó protestas, cuestionamientos por el uso de la fuerza e investigaciones por presuntos actos de corrupción. Fue vacada a finales de 2025.

La “incapacidad moral”, eje del conflicto

La figura constitucional de la incapacidad moral permanente ha sido clave en esta etapa. Su redacción ambigua permite interpretaciones amplias y facilita procesos de destitución con mayorías parlamentarias.

Aunque el Tribunal Constitucional ha señalado que debe aplicarse de manera excepcional, en la práctica se ha convertido en un instrumento político recurrente.

Un país en rotación permanente

El balance es contundente, ocho presidentes en diez años, seis sin elección directa y un Congreso que concentra la capacidad de redefinir el poder.

Mientras el Parlamento se encamina a designar a un nuevo mandatario, Perú enfrenta una crisis de gobernabilidad que trasciende nombres y coyunturas. La inestabilidad dejó de ser excepción y pasó a ser la regla.