EsquinaRD. – Un video que circula con fuerza en redes sociales muestra el momento en que un conductor de la plataforma Uber Technologies Inc. le pide a una pasajera que descienda del vehículo al alegar que mantiene una política de “no mascotas”.
Lo que convirtió la escena en tendencia fue la respuesta de la joven. En la grabación se presenta como “Daysi” y afirma ser “un galgo español”, señalando que se identifica como therian. Durante el intercambio, adopta comportamientos asociados a un perro, lo que genera confusión y tensión dentro del automóvil.
¿Qué ocurrió en el video?
En el material, grabado aparentemente por el propio conductor, se observa cómo este le solicita a la pasajera que abandone el vehículo. Argumenta que su servicio es exclusivo para personas y que no transporta animales.
La joven insiste en su identidad y mantiene su postura. El conductor, visiblemente incómodo, le sugiere pedir una modalidad especial para transporte de mascotas. Tras varios minutos de discusión, la pasajera termina bajándose.
Hasta el momento, no existe confirmación oficial sobre el país donde ocurrió el hecho ni un pronunciamiento público de la empresa sobre este caso específico.
¿Qué significa “therian”?
El término “therian” se utiliza dentro de comunidades digitales para describir a personas que sienten una conexión profunda con un animal determinado. No implica una transformación física, sino una identificación psicológica o simbólica.
En plataformas como TikTok e Instagram, este tipo de contenido ha ganado visibilidad en los últimos años, especialmente entre jóvenes que comparten videos caracterizados como el animal con el que dicen identificarse.
Debate en redes
El caso desató opiniones divididas:
- Algunos usuarios respaldan al conductor y sostienen que aplicó las reglas del servicio.
- Otros cuestionan si se trató de una falta de respeto hacia la identidad personal de la pasajera.
- También hay quienes consideran que pudo tratarse de un montaje para generar vistas.
Más allá de la autenticidad del video, el episodio reabre la conversación sobre los límites entre expresión individual, normas privadas de servicio y convivencia en espacios compartidos.

