EsquinaRD. – En el transcurso de esta semana, el Comando Sur de Estados Unidos ejecutó tres operaciones contra embarcaciones en el Caribe, en una zona próxima a Venezuela que Washington identifica como corredor habitual del narcotráfico.
Las acciones fueron dirigidas bajo el mando del nuevo jefe de la fuerza, Francis Donovan, marcando un aumento en la frecuencia de los operativos en alta mar.
Por qué se están realizando estos ataques

De acuerdo con reportes oficiales estadounidenses, los blancos han sido lanchas que supuestamente forman parte de estructuras dedicadas al tráfico de drogas. Las intervenciones se desarrollan en aguas internacionales, como parte de una estrategia que busca interceptar rutas marítimas antes de que la mercancía llegue a destino.
Este patrón de operaciones no es nuevo, pero en los últimos días se ha observado mayor intensidad en la zona.
El contexto político
La continuidad de los ataques ocurre en paralelo a una etapa de transición política en Venezuela. Estados Unidos ha expresado respaldo al gobierno interino encabezado por Delcy Rodríguez, lo que añade una dimensión diplomática a la presencia militar en la región.
A pesar de ese reconocimiento, las operaciones contra embarcaciones cercanas al litoral venezolano no se han detenido.
Cómo comenzó esta presencia militar
El despliegue de buques y aeronaves estadounidenses en el Caribe se remonta a meses atrás y fue antesala de una intervención militar realizada el 3 de enero, cuando fuerzas de EE. UU. ingresaron a Caracas para detener a Nicolás Maduro y trasladarlo a una prisión federal en Nueva York.
Desde entonces, la actividad militar estadounidense en la zona se ha mantenido, combinando vigilancia, patrullaje y acciones directas contra embarcaciones señaladas como parte del narcotráfico.

