El Tribunal Supremo de Brasil ha decidido, por unanimidad, abrir un proceso penal contra el expresidente Jair Bolsonaro y otros siete exfuncionarios de su administración. La decisión se tomó luego de que la Fiscalía presentara pruebas que apuntan a una conspiración para anular los resultados de las elecciones de 2022 mediante una intervención militar.
¿De qué se le acusa?
Bolsonaro, quien gobernó Brasil entre 2019 y 2022, es señalado de haber intentado desconocer la victoria de Luiz Inácio Lula da Silva en los comicios presidenciales. Según la denuncia, el exmandatario y sus colaboradores habrían planeado medidas extraordinarias para mantenerse en el poder, incluyendo la declaración de un Estado de sitio.
La investigación sostiene que Bolsonaro discutió estos escenarios con altos mandos militares, buscando su apoyo para ejecutar el plan. Sin embargo, el golpe nunca se concretó debido a la negativa de los comandantes del Ejército y la Fuerza Aérea de respaldar la medida.
La decisión del Tribunal Supremo
Los cinco jueces de la Sala Primera del Supremo votaron a favor de aceptar la denuncia, argumentando que existen pruebas suficientes para abrir el proceso. El magistrado Alexandre de Moraes, instructor del caso, calificó el intento de golpe como un acto de “violencia salvaje” que amenazó la estabilidad democrática del país.
Además de Bolsonaro, también serán juzgados exministros como Walter Braga Netto (Defensa) y Anderson Torres (Justicia), así como un excomandante de la Marina.
Bolsonaro se defiende
El exmandatario ha rechazado las acusaciones, asegurando que es víctima de persecución política. En una rueda de prensa, acompañado de aliados y su hijo Flávio Bolsonaro, afirmó que solo discutió “hipótesis legales” con las fuerzas militares y negó haber ordenado cualquier acción contra el Gobierno electo.
A pesar de estar inhabilitado políticamente hasta 2030 por cuestionar el sistema electoral sin pruebas, Bolsonaro confía en revertir su sanción y regresar a la política. Mientras tanto, el juicio promete convertirse en un evento clave para el futuro político de Brasil.
(DW Español)