Val Kilmer fue uno de los nombres más grandes de Hollywood en los años 80 y 90. Participó en películas como Top Gun, Batman Forever o The Doors, y tuvo romances con varias estrellas del cine. Pero lo que pocos sabían es que, detrás de las cámaras, su vida personal se fue apagando poco a poco.
“No he tenido novia en 20 años”
En 2020, el actor publicó sus memorias bajo el título I’m Your Huckleberry, donde dejó al descubierto una verdad que sorprendió a muchos: llevaba dos décadas completamente solo.
“No he tenido novia en 20 años. La verdad es que me siento solo parte de cada día”, escribió con honestidad.
Ese vacío, según él, no se llenó con el tiempo ni con los recuerdos de su época de gloria.
Un matrimonio fugaz y una familia que no bastó
Kilmer se casó en 1988 con la actriz británica Joanne Whalley, a quien conoció durante el rodaje de Willow. Tuvieron dos hijos: Mercedes y Jack. Sin embargo, la relación terminó en divorcio en 1996. Aunque siempre habló con cariño de Joanne, la conexión se fue desgastando.
Cher, Pfeiffer, Crawford… y una que nunca olvidó
A lo largo de su vida, se le vinculó sentimentalmente con grandes nombres de la industria como Cher, Michelle Pfeiffer y Cindy Crawford. Pero según él mismo confesó, hubo una mujer que realmente le marcó: la actriz Daryl Hannah.
Estuvieron juntos brevemente en 2001, pero la ruptura lo dejó devastado.
“Con Daryl tuve, con diferencia, la más dolorosa de todas las rupturas”, escribió.
“Sabía que la amaría con todo mi corazón para siempre… y sigo enamorado de Daryl”.
Lloró medio año entero tras la ruptura
La intensidad de ese amor fue tal, que Kilmer confesó que lloró todos los días durante seis meses después de separarse de Daryl, quien años después se casaría con el músico Neil Young.
Hoy, Val Kilmer sigue siendo un símbolo del cine clásico, pero también un ejemplo de que la fama no garantiza la felicidad. Su historia es una mezcla de luces, sombras… y un corazón que aún no ha dejado de amar.