Santo Domingo. – La Selección Dominicana arrancó su ruta hacia el Clásico Mundial de Béisbol con autoridad. Este martes, en el Estadio Quisqueya Juan Marichal, derrotó 12 carreras por 4 a los Detroit Tigers en el primero de dos partidos de exhibición programados en territorio dominicano.
No fue solo un fogueo. Fue una declaración. El juego tuvo su punto de quiebre cuando Fernando Tatis Jr. conectó un doble que empató las acciones 4-4. A partir de ahí, la ofensiva dominicana soltó amarras y el estadio se convirtió en una fiesta.
Después del empate, el bateo respondió con consistencia y el marcador se abrió hasta el 12-4 final. Energía en las bases, contacto oportuno y un lineup que mostró profundidad.
El equipo de Albert Pujols afina detalles


Bajo la dirección de Albert Pujols, el conjunto nacional utilizó este encuentro para ajustar piezas y medir el ritmo competitivo antes de viajar a Miami, donde debutará el viernes 6 de marzo frente a Nicaragua.
Este fue el primero de dos compromisos pactados en el país ante la organización de Grandes Ligas. El segundo está previsto para el miércoles 4 de marzo a las 3:00 de la tarde, y se espera la rotación de otros nombres del róster oficial que buscan ponerse a tono de cara al torneo.
Un estadio que volvió a creer
Más allá del resultado, la jornada estuvo marcada por el entusiasmo. Desde las prácticas previas, miles de fanáticos se dieron cita en el Quisqueya para ver de cerca a las figuras del llamado “Mangú Power”.
Niños con camisetas, adultos grabando cada turno y un ambiente que recordó por qué el béisbol aquí no es sólo deporte sino identidad.

