EsquinaRD. – El dirigente Albert Pujols designó la rotación abridora para la fase de grupos, apostando por una mezcla de experiencia comprobada y talento en ascenso. La planificación inicia con Cristopher Sánchez frente a Nicaragua, continúa con Luis Severino ante Países Bajos, Brayan Bello contra Israel y culmina con Sandy Alcántara frente a Venezuela. 
La estructura revela una apuesta estratégica en un torneo corto donde la administración del pitcheo puede marcar la diferencia.
Alcántara, la carta grande
La posible designación de Sandy Alcántara para enfrentar a Venezuela no pasa desapercibida.
El ganador del Cy Young de la Liga Nacional en 2022 sigue siendo el principal referente del staff quisqueyano y el brazo de mayor jerarquía en el roster. Guardarlo para el cierre del grupo apunta a una lectura clara del calendario.
El choque ante los venezolanos luce, en el papel, como el compromiso más exigente del grupo, por lo que reservar a Alcántara para ese momento encaja dentro de una estrategia conservadora pero efectiva del cuerpo técnico.
Mezcla de experiencia y juventud
La rotación proyectada presenta perfiles complementarios que le dan profundidad al conjunto dominicano:
• Severino aporta experiencia en escenarios de presión.
• Bello representa la nueva generación del pitcheo dominicano.
• Sánchez ofrece solidez como abridor zurdo emergente.
• Alcántara se mantiene como el caballo del staff.
Si el plan se mantiene, República Dominicana apostará por profundidad estructural más que por dependencia de un solo brazo, un enfoque que históricamente ha rendido en torneos cortos.
La lógica de Pujols
El propio Pujols ha insistido en que el Clásico es “un torneo corto” donde cada decisión debe pensarse en función de avanzar de ronda. 
Con ese marco, la rotación dominicana no solo busca ganar juegos individuales, sino administrar el camino completo del torneo

