Managua, Nicaragua. — La selección dominicana de baloncesto de mayores volvió a responder en la cancha. Derrotó con autoridad a Nicaragua 86-61 y sumó su segunda victoria consecutiva en la Segunda Ventana Clasificatoria rumbo al Mundial de Catar 2027.
Con el resultado, el conjunto quisqueyano coloca su marca en 3-1 y se mantiene en la cima del Grupo A, empatado con Estados Unidos, que también ganó su compromiso de la jornada ante México.
De menos a más

El partido, disputado en el Polideportivo Alexis Argüello, arrancó favorable para los locales. Nicaragua cerró el primer cuarto arriba 18-14 y parecía cómodo en su casa.
Pero el segundo período cambió el libreto. Dominicana ajustó en defensa y soltó la ofensiva: dominó ese tramo 30-18 y se fue al descanso con ventaja de ocho puntos (44-36).
En la segunda mitad el dominio fue claro. El tercer parcial (23-13) marcó distancia definitiva y el último cuarto (19-12) terminó de sellar una diferencia de 25 puntos.
Clasificación asegurada
Con marca de 3-1, Dominicana garantiza su avance a la siguiente fase, ya que en el Grupo A solo clasifican tres equipos y Nicaragua, que cayó a 0-4, quedó sin opciones matemáticas de alcanzarlos.
La Tercera Ventana se jugará en julio. El 3 llegará Estados Unidos a Santo Domingo y el día 6 Nicaragua devolverá la visita en el Palacio de los Deportes Virgilio Travieso Soto.
En este proceso clasificatorio participan 16 selecciones del continente americano, que compiten por siete boletos al Mundial.

Los protagonistas en la cancha
Joel Soriano encabezó la ofensiva con 17 puntos y ocho rebotes. Ángel Delgado aportó 14 unidades, mientras que Ángel Núñez sumó 12 tantos, todos desde la línea de tres puntos (4 de 5 intentos).
Anderson García también agregó 12 puntos y siete rebotes. Gelvis Solano y Richard Bautista contribuyeron con siete cada uno, y Luis Montero debutó en esta ventana con seis tantos.
Por Nicaragua, Eden Ewing terminó con 21 puntos y ocho rebotes, y Jared Ruiz añadió 13.
República Dominicana sigue firme en su ruta mundialista, con una combinación de intensidad defensiva y profundidad ofensiva que le permite marcar diferencias cuando el juego lo exige.

