San Francisco.- Al Horford despidió el 2025 con una página grande en la NBA. El dominicano se convirtió en el tercer jugador en la historia con al menos 9,000 rebotes, 1,000 bloqueos y 1,000 triples, una combinación reservada para élites.
Con ese registro, Horford se une a LeBron James y Dirk Nowitzki, nombres que definen eras. El dato no es casualidad, resume una carrera larga, constante y versátil, construida con disciplina, lectura de juego y adaptación al baloncesto moderno.
La noche del triple mil
El hito llegó el 31 de diciembre, durante la victoria de Golden State 132-125 sobre Charlotte. Ese partido marcó el triple número 1,000 de Horford en la NBA, señal clara de su evolución ofensiva con el paso de los años.
En el encuentro jugó 13 minutos, anotó ocho puntos y capturó dos rebotes. Números discretos para la hoja del día, pero suficientes para completar una marca que habla de constancia más que de volumen.
Carrera que se reinventa
Horford construyó su legado ajustando su juego a cada etapa, defensa sólida, rebotes oportunos y, con el tiempo, un tiro exterior confiable. Esa mezcla explica por qué sigue vigente y por qué sus números cuentan historias completas.
El logro va más allá del récord, refleja bienestar deportivo, longevidad y evolución. Al Horford no solo acumuló estadísticas; se adaptó, resistió y creció, dejando claro que la grandeza también se trabaja día a día.

