Santo Domingo.- La selección dominicana no viaja a Miami a participar sino a competir. El Clásico Mundial de Béisbol 2026 encuentra a un equipo con cuentas pendientes y un objetivo firme, volver a lo más alto.
Después del golpe que significó la eliminación en 2023, esta vez no se puede fallar. La referencia sigue siendo 2013, cuando República Dominicana levantó el trofeo sin perder un solo partido. Ese estándar es el que se quiere recuperar.

Un orden al bate que impone respeto
La alineación proyectada reúne talento joven, poder probado y figuras acostumbradas a escenarios grandes:
- Fernando Tatis Jr.
- Juan Soto
- Vladimir Guerrero Jr.
- Ketel Marte
- Manny Machado
- Julio Rodríguez
- Austin Wells
- Junior Caminero
- Geraldo Perdomo
Es un lineup que puede cambiar un juego con un swing y que, además, ofrece versatilidad defensiva. No depende de un solo nombre; es una cadena que obliga al rival a lanzar fino desde el primer pitcheo.
Profundidad para ajustar sobre la marcha
La nómina no termina ahí. En el grupo también figuran peloteros como Jeremy Peña, Amed Rosario, Carlos Santana, Oneil Cruz y Johan Rojas, piezas que permiten mover el tablero según el momento del partido.
Esa profundidad será clave en un torneo corto, donde cada decisión pesa y no hay margen para largas recuperaciones.

Si algo genera preguntas es la consistencia desde la lomita. El talento ofensivo está fuera de discusión; el reto será sostener ventajas y frenar ofensivas potentes en partidos de alta presión. En un Clásico Mundial, el equilibrio entre bateo y pitcheo marca la diferencia.
Calendario exigente en Miami
República Dominicana debutará el 6 de marzo frente a Nicaragua. Luego vendrán los choques ante Países Bajos, Israel y Venezuela, todos en el loanDepot Park de Miami, un escenario que suele sentirse como casa por la presencia masiva de fanáticos dominicanos.
El ambiente promete intensidad desde la primera entrada.

