Santo Domingo. – Cuando la presión aprieta, las Águilas Cibaeñas suelen responder. El jueves lo hicieron con un rally temprano y el corazón en la mano, venciendo cinco carreras por cuatro a los Gigantes del Cibao, un resultado que las mantiene respirando en la pelea por llegar a la final.
El golpe clave llegó rápido. Cuatro carreras en el segundo inning bastaron para marcar el ritmo de un juego que nunca fue cómodo, pero sí suficiente. Con la victoria, los aguiluchos colocan su marca en 9-7, dejando claro que no están listos para despedirse.
Un arranque que cambió todo

Ese segundo episodio fue un desahogo. Rodolfo Amador abrió con doble, avanzó y anotó tras un error defensivo. Luego vinieron las pequeñas cosas bien hechas, selección, sencillo oportuno, otro error, y un batazo de Geraldo Perdomo que puso el marcador 4-0 y sacó temprano al abridor Cristopher Molina, quien no pasó del segundo inning.
Más adelante, en el quinto, Amador volvió a aparecer, remolcando a Cristhian Adames para la quinta carrera, que terminó siendo oro puro.
Pitcheo que sostuvo la ventaja
El mexicano Luis Fernando Miranda fue clave desde la lomita. Tiró seis entradas sólidas, permitió apenas dos hits y una carrera, y ponchó a siete. Control, temple y lectura del juego cuando más se necesitaba.
El cierre no fue sencillo. Los Gigantes conectaron tres jonrones, incluyendo uno solitario de Diego Hernández, otro de Kelvin Gutiérrez y uno más de Deyvison De los Santos en el noveno. Aun así, Matt Foster logró sacar los últimos outs para quedarse con el salvamento.
Nada está decidido
La victoria llega justo después de una dolorosa blanqueada sufrida el día anterior y deja el escenario listo para un duelo a vida o muerte este viernes ante los Toros del Este, en un partido que definirá quién sigue soñando y quién se queda en el camino.
En este Round Robin no hay espacio para el error. Y las Águilas, al menos por una noche más, siguen de pie.

