EsquinaRD. – Las gafas inteligentes de Meta podrían dar un paso que cambia la conversación sobre privacidad y tecnología.
Según un informe de The New York Times, la empresa trabaja en una función de reconocimiento facial para sus modelos Ray-Ban Meta y Oakley Meta. La herramienta, prevista para 2026, permitiría identificar personas en tiempo real mientras el usuario camina por la calle.
¿Qué es “Name Tag”?
El sistema se llama Name Tag. La idea es que las gafas, usando sus cámaras y el asistente Meta AI, analicen los rostros que aparecen frente al usuario y busquen coincidencias en Facebook e Instagram.
Pero no sería un buscador universal. La función solo mostraría información si la persona es contacto del usuario o si tiene un perfil público en las plataformas de Meta. Es decir, no identificaría a cualquier desconocido sin vínculo digital previo.
Por qué Meta vuelve al reconocimiento facial


Este movimiento llama la atención porque en 2019 la empresa desactivó su sistema de reconocimiento facial para etiquetar fotos, alegando preocupaciones de privacidad y desafíos legales.
Ahora el contexto es distinto. Las gafas inteligentes han tenido un desempeño comercial fuerte gracias a la alianza con EssilorLuxottica, con millones de unidades vendidas. Además, el mercado de dispositivos con inteligencia artificial portátil se ha vuelto más competitivo.
Según el reporte citado, Meta ve una oportunidad estratégica para lanzar esta función en un momento donde la regulación tecnológica en Estados Unidos atraviesa tensiones políticas.
Cómo funcionaría y qué límites tendría
Para usar Name Tag, el usuario tendría que activar la opción desde el asistente de inteligencia artificial integrado en las gafas.
Los dispositivos ya incluyen una luz LED visible que se enciende cuando la cámara está grabando o procesando imágenes. Ese indicador busca advertir a las personas cercanas.
A diferencia de aplicaciones externas de reconocimiento facial, el alcance estaría limitado a:
- Conexiones del usuario.
- Perfiles públicos en Facebook e Instagram.
Además, la empresa analiza una posible función llamada “super sensing”, que permitiría a las gafas operar como sensores activos durante el día, captando información de manera continua para ofrecer recordatorios o asistencia contextual.
Las preocupaciones que ya están sobre la mesa
La sola posibilidad de reconocimiento facial en gafas portátiles ha reactivado alertas sobre privacidad y derechos civiles.
Organizaciones como la American Civil Liberties Union han advertido en distintos momentos sobre el riesgo que supone identificar personas en espacios públicos, ya que afecta el anonimato y la seguridad.
En 2024, dos estudiantes de la Universidad de Harvard demostraron que era posible usar herramientas comerciales de reconocimiento facial junto a estas gafas para identificar desconocidos en el metro de Boston. El experimento generó un debate inmediato sobre los límites éticos y legales de esta tecnología.
En varios estados y ciudades de Estados Unidos ya existen restricciones al uso de reconocimiento facial por parte de autoridades, y legisladores han pedido mayores controles.

